Tacho, Marshall, Mamut y Delta integran el Binomio Canófilo de Apoyo Emocional, encargado de contribuir a la reducción de los niveles de estrés y brindar asistencia a pasajeros que presentan crisis de ansiedad o ataques de pánico en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Primer proyecto de su tipo a nivel internacional, que comenzó actividades desde el mes de noviembre de 2025, marcando un precedente en el apoyo emocional dentro de terminales aeroportuarias.
Según la American Psycological Association cerca del 40% de pasajeros estadounidenses presenta miedo o ansiedad a volar. Además, por la naturaleza de sus operaciones, los aeropuertos son lugares donde se desarrollan diversas situaciones que elevan los niveles de Cortisol en los pasajeros, como consumo de alcohol en los restaurantes, contaminación auditiva, irritabilidad ante demoras de los vuelos, euforia previa a la aventura, entre otras.
“Situaciones que generan altas dosis de Cortisol y efectos secundarios inmediatos en los pasajeros. En estas crisis emocionales, la presencia de los perros y el acto de acariciarlos libera Oxitocina y Endorfinas —hormonas de la felicidad—, las cuales disminuyen las hormonas del estrés de forma inmediata”, explicó el Sargento 2/o. José Eduardo Beltrán Roque, responsable del Binomio Canófilo de Apoyo Emocional de la Guardia Nacional.
¿Cómo funcionan los binomios canófilos en el AIFA?
El Binomio Canófilo de Apoyo Emocional realiza dos recorridos diarios por la Terminal de Pasajeros del AIFA). A su paso, las patitas regordetas y el constante meneo de colitas captan de inmediato la atención de los pasajeros, sobre todo de los más pequeños, a quienes les cambian el gesto de aburrimiento por sonrisas espontáneas.
Como si se tratara de auténticas superestrellas, los canes provocan exclamaciones de emoción entre los amantes de los animales. A los pasajeros se les permite acariciarlos e incluso cargarlos por unos instantes; esa es precisamente su misión: regalar momentos de tranquilidad y bienestar en medio del ritmo acelerado del aeropuerto.
“El perro es muy inteligente, por su instinto y por el aroma, se acercan con las personas que se encuentran mal en ese momento, sacándoles una sonrisa y brindándoles un bonito momento en su ajetreado día”, aseguró el Soldado Kevin Uriel Nieves Quintero, manejador de Tacho.
Si bien puede haber personas que no vean con buenos ojos la presencia de los perritos recorriendo las instalaciones del aeropuerto, vale la pena reconsiderarlo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 2.7% de la población mundial experimentará al menos un ataque de pánico a lo largo de su vida, por lo que contar con un binomio de apoyo emocional cercano puede marcar una diferencia significativa.
“Uno nunca sabe, a lo mejor uno piensa yo nunca voy a ocupar ese servicio o a mí nunca me va a pasar ese tipo de situación. Pero si le llegara a pasar, ahí estamos nosotros a lo mejor los perritos pueden no ser aceptados por algunas personas, pero ellos siempre están dispuestos a ayudar a quien sea”, comentó el Sargento Beltrán Roque.
Entrenamiento de perros militares para apoyo emocional
A diferencia de los perros entrenados para la detección de enervantes o labores de búsqueda y rescate, los integrantes del Binomio Canófilo de Apoyo Emocional no cuentan con un adiestramiento especializado. Se trata de cachorros cuya principal herramienta es su alegría natural.
“Estos perritos de razas Samoyedo —Marshall—, Labrador —Tacho—, Bulldog Francés —Mamut—, y Dachshund —Delta— fueron donados por un criadero de Cuautitlán Izcalli desde que eran muy pequeños; actualmente tienen aproximadamente cinco meses de edad. Son, por decirlo así, como perros domésticos”, explica su manejador.
Precisamente esa falta de adiestramiento formal les permite conservar una espontaneidad genuina: juegan en los pasillos como lo haría cualquier perrito de casa y, sin esfuerzo alguno, contagian su energía positiva a los pasajeros.
Un día normal de un perrito de apoyo emocional
Aún así, el equipo humano que los acompaña cuenta con formación especializada. El Soldado Kevin Uriel Nieves Quintero, manejador de Tacho; Soldado Rafael Reséndiz Gutiérrez, manejador de Marshall; Soldado Charly Vázquez García, manejador de Delta; y la Soldado Rosa Martínez Avendaño manejadora de Mamut, cuentan con capacitación en el manejo de caninos a nivel Ejército, y algunos de ellos poseen experiencia en el adiestramiento de perros de especialidades de la Policía Militar.
El Soldado Nieves Quintero relató cómo es un día normal en las actividades del Binomio Canófilo de Apoyo Emocional:
“El día comienza con el prestigio de nuestra persona y el cuidado de nuestros cachorros. Los aseamos, les retiramos el exceso de pelo, se perfuman, se les aplica ungüento en la nariz y patitas para evitar que se lastimen con el piso. Después les colocamos sus capas y un vehículo pasa por nosotros para trasladarnos y comenzar las actividades de apoyo emocional”.
El bienestar de los canes es una prioridad permanente. Tras cumplir con su jornada de una hora de trabajo son trasladados al Batallón, donde se les relaja, se les proporciona alimento, agua, y se les deja descansar libremente.
“Regularmente se duermen o juegan entre ellos. Lo curioso es que, cuando están muy cansados, se quedan dormidos uno encima del otro, entrelazados, como si se estuvieran abrazando”, comparte con una sonrisa.
Además, el programa cuenta con la supervisión constante de un médico veterinario, quien se mantiene atento al estado de salud de los cachorros las 24 horas del día, garantizando así su cuidado integral.
Servicio, vocación y cercanía con los pasajeros
El Soldado Nieves Quintero comentó que desde su niñez tuvo la inquietud de servir a su Nación y que encontró en la Guardia Nacional, las facilidades para alcanzar este objetivo. En su trabajo como manejador canino en este programa de apoyo emocional Defensa AIFA, aseguró que es una experiencia fuera de lo normal, que hasta el momento le ha dejado un buen sabor de boca.
“La verdad es algo inexplicable, ver a los niños sonreír, que te pidan una foto, convivir con tu cachorro, es una experiencia muy gratificante. Yo he participado en el desfile militar como binomio, sin embargo, esta actividad es una experiencia muy bonita”.
A los turistas nacionales e internacionales con inquietudes sobre los vuelos en el AIFA y la experiencia de usuario les recomienda:
“Dense la oportunidad, si no pueden viajar, aunque sea vengan a visitarlo para que conozcan el trabajo de su personal, la tecnología de inspección de equipaje, la infraestructura, servicios y ahora también a nuestros cachorros, que se encuentran listos para atender otro tipo de emergencias”.