Con simuladores de alta fidelidad los estudiantes desarrollan habilidades clínicas avanzadas para la atención de pacientes en escenarios hospitalarios y operaciones en campo
El Centro de Estudios Navales en Ciencias de la Salud (CENCIS) de la Secretaría de Marina-Armada de México brinda a los jóvenes mexicanos que aspiran a formarse como Médicos Cirujanos y Enfermeros Navales una preparación de excelencia, respaldada por instalaciones de vanguardia y tecnología médica de alta fidelidad. En este entorno académico, los estudiantes desarrollan sus competencias mediante prácticas realistas en la atención de pacientes, tanto en escenarios hospitalarios como en operaciones en campo.
En las instalaciones del CENCIS —ubicado en la alcaldía Coyoacán, al sur de la Ciudad de México—, el Teniente de Navío Joel Martínez Martínez, Jefe de la Sección de Investigación de la Escuela de Enfermería Naval, explicó que la formación académica en este plantel se sustenta en un modelo educativo basado en competencias:
“Nuestros laboratorios de simulación clínica son de alta efectividad, con lo que el cadete adquiere habilidades y destrezas que le permitirán desenvolverse en el campo clínico y aplicar estos conocimientos de manera certera”.
El Teniente Martínez Martínez añadió que el perfil de egreso del CENCIS se orienta a:
“la formación de Oficiales de Sanidad Naval capacitados para brindar atención integral en la prevención, diagnóstico y tratamiento de naval en activo, retiro, derechohabientes y al pueblo mexicano”.
Tecnología de simulación médica
La Escuela Médico Militar cuenta con simuladores de alta fidelidad en los que los estudiantes realizan prácticas constantes, lo que les permite desarrollar habilidades clínicas avanzadas, así como brindar una atención más óptima y de calidad a sus pacientes.
Por ejemplo, en los laboratorios de parto, los alumnos se enfrentan a diferentes escenarios como hemorragias, dificultades en la expulsión del bebé —debido a su posición— y maniobras de extracción.
“La importancia de estos simuladores consiste en poner en práctica los procedimientos y aprender a crear relaciones médico-paciente. Porque debemos saber cómo hablarle a nuestros pacientes y qué decisiones tomar cuando tengamos que actuar”, resaltó la Cadete de 4/o. año de la Escuela Médico Naval, Kristel Pardo Gil.
Este equipo está equipado con monitores de signos vitales y sistemas informáticos que permiten programar movimientos, sonidos y diversas condiciones clínicas del paciente, como taquicardia, frecuencia respiratoria elevada o incluso los latidos del corazón de un bebé.
“Con base en estos parámetros, realizamos un diagnóstico, definimos el tratamiento y brindamos atención integral a nuestro paciente”, explicó la cadete.
Esta escuela también cuenta con un simulador de ultrasonido y otro de realidad virtual, con el que los estudiantes aprenden a reconocer las partes internas del cuerpo humano, a través de un visor.
Asimismo, el área de pediatría cuenta con simuladores equipados con monitores e instrumental de signos vitales, camillas, carros de curaciones y equipo de reanimación.
Por otro lado, en el laboratorio de la Unidad de Cuidados Intensivos se recrean escenarios de trauma en elementos en combate, propios de la medicina táctica. En este espacio, los cuerpos simulados pueden convulsionar, abrir y cerrar los ojos, asi como reproducir sonidos respiratorios y cardiacos, lo que permite una experiencia de entrenamiento altamente realista.
“Debemos estar mentalizados para enfrentar los escenarios a los que podemos ser expuestos como Médicos Navales, ya sea en misiones de apoyo humanitario durante desastres naturales o en la atención de heridas por arma de fuego. Nuestro objetivo es brindar atención oportuna tanto al personal de Infantería y de Marina como a la población civil”, señaló el cadete de cuarto año de la Escuela Médico Naval, Emiliano Catalán García.
La Escuela de Medicina Naval también cuenta con una sala de simulación de quirófano, donde los estudiantes aprenden el lavado de manos quirúrgico y antiséptico, la vestimenta y preparación del paciente con técnica estéril, así como el correcto manejo de los utensilios y residuos peligrosos bacteriológicos.
Simulación en cuidados intensivos y pediatría
Los estudiantes de Enfermería Naval cuentan con tres laboratorios: cuidados intensivos prenatales, intensivos pediátricos y hospitalización pediátrica. En éstas, pueden practicar la valoración clínica de infantes para brindar la atención e intervenciones necesarias en cada caso.
De igual forma, en el simulador de enfermería tocoquirúrgica, los cadetes integran los conocimientos adquiridos en el aula y fortalecen habilidades así como destrezas en la atención del parto.
Adicionalmente, disponen de una mesa virtual de anatomía que permite a los estudiantes aprender de manera interactiva las asignaturas de anatomía y fisiología, a través de imágenes tridimensionales del cuerpo humano. Esta herramienta facilita la comprensión de los distintos planos corporales, incluidos músculos, huesos, órganos y sistema nervioso. Por otro lado, en las aulas de simulación en enfermería táctica y atención pre hospitalaria, se enfrentan a escenarios de desastre o atención de elementos heridos en combate.
Finalmente, en los simuladores de camas de hospital, desarrollan habilidades clínicas, técnicas y humanas, previo al contacto con pacientes reales.
Aperturas de curosos MARINA 2026
La Convocatoria Universidad Naval 2026 —entre éstos, el CENCIS— se encuentra abierta desde el 15 de diciembre de 2025 y cerrará el 9 de marzo de 2026, los jóvenes interesados pueden registrarse y consultar los requisitos en el sitio web: https://www.uninav.edu.mx/uninav-semar/UNINAV/oferta.html.
En esta página también podrán conocer la oferta educativa de la Universidad Naval que consta de dos licenciaturas —Medicina y Enfermería Naval—, tres ingenierías y seis carreras de nivel técnico profesional.
Al respecto, la Teniente de Fragata del Servicio Docente Naval en Ciencias de Lenguas Extranjeras, Deila Zárate Martínez, sostuvo que la Universidad Naval ofrece a los cadetes excelencia académica, una plantilla de docentes preparados, instalaciones de vanguardia y tecnología de última generación, así como una beca al 100% para los estudiantes quienes ingresan como internos y que cuentan con dormitorios, alimentación, seguro médico y actividades recreativas.
“A los jóvenes que quieran desarrollarse tanto personal como profesionalmente y que cuya vocación sea la de servir a México ayudar a la población en general, ¡Vengan a la Universidad Naval!”.

