Con 2 mil 600 integrantes altamente especializados, la Brigada mantiene las capacidades operativas necesarias para responder con eficacia a las necesidades del Estado mexicano, señaló su Comandante.
La Brigada de Fusileros Paracaidistas conmemoró su 80 aniversario, este 27 de julio, con la acuñación de una moneda conmemorativa y la entrega de reconocimientos a las delegaciones militares de Italia, República Dominicana y Colombia, cuyos integrantes participaron, junto con paracaidistas mexicanos, en el histórico salto de caída libre realizado a 18 mil pies de altura en Acapulco, Guerrero, en que se estableció un nuevo récord internacional.
Durante el evento presidido por el General de División E.M. Héctor Ávila Alcocer, Comandante del Ejército Mexicano, y llevado en el Campo Militar Conjunto No. 37-D, en Santa Lucía, Estado de México, el General Brigadier E.M. Román Jacinto González, Comandante de la Brigada de Fusileros Paracaidistas afirmó que esta unidad ha fortalecido de manera permanente sus capacidades operativas para responder con eficacia a las necesidades del Estado mexicano.
“Esta gran Brigada ha adoptado su doctrina en operaciones tácticas y estratégicas al desarrollo de operaciones con grupos y pequeñas unidades integradas por hombres y mujeres altamente especializados para realizar operaciones de infiltración por aire, mar y tierra, colocándose así dentro de la élite de las fuerzas especiales a la altura de las circunstancias del actual contexto nacional e internacional que impone a México”.
En este contexto, aseguró que este grupo especial conformado actualmente por dos mil 600 integrantes ha fortalecido sus capacidades de manera constante con el fin de responder a las necesidades del Estado.
“Ha adoptado una nueva planilla orgánica, la cual responde a las diversas especialidades para el combate especial, integrándose con un cuartel general, una compañía de cuartel general, tres batallones de paracaidistas, una fuerza especial de paracaidistas y un centro de adiestramiento”.
Estas capacidades, agregó el mando, se han consolidado con un modelo de desarrollo sustentado en la profesionalización de su personal y en el perfeccionamiento continuo de sus procesos institucionales.
“Esta gran unidad ha adaptado todas sus doctrinas para operaciones tácticas de carácter estratégico, integradas por hombres y mujeres altamente adiestrados y especializados”, agregó.
El adiestramiento en la BFP, eje sobre el que descansa la agrupación
El Comandante de la Brigada de Fusileros Paracaidistas destacó que el fortalecimiento de las capacidades operativas de este cuerpo especial tiene como su principal pilar el Centro de Adiestramiento de Paracaidistas, donde se imparte formación especificada como el Curso de Comando, Precursor de Asalto Aéreo así como Búsqueda y Rescate.
A través de estos programas, subrayó, la institución mantiene un esquema permanente de adiestramiento y capacitación que fortalece las capacidades operativas de su personal, con el propósito de responder de manera eficaz a las exigencias del servicio en beneficio de la nación:
“Con estas acciones, esta unidad se ha colocado en el centro de la élite de las fuerzas especiales, a la altura de las circunstancias del actual contexto nacional e internacional”.
Agregó que la capacitación continua, ha permitido estandarizar procedimientos, perfeccionar habilidades técnicas y consolidar el nivel de especialización de sus integrantes; así, este Centro de Adiestramiento se ha convertido en un componente estratégico de gran valor para preservar la capacidad operativa y el profesionalismo que han distinguió a este grupo especial.
Boina Roja: símbolo del compromiso de los Fusileros Paracaidistas con la nación
Mas tarde, el Teniente de Infantería Víctor Gustavo Morales, López, integrante de esta unidad afirmó que el 80 aniversario de la Brigada de Fusileros Paracaidistas representa el resultado de ocho décadas de adiestramiento permanente, disciplina y una voluntad inquebrantable para cumplir las misiones encomendadas al servicio de México:
“A lo largo de ocho décadas, la boina roja ha dejado de ser un simple distintivo para convertirse en el símbolo de un compromiso inquebrantable con la nación”.
Asimismo, destacó que cada una de las operaciones que realiza este agrupamiento se desarrolla con estricto apego a los derechos humanos, al derecho internacional humanitario y al marco jurídico nacional, principios que guían el actuar de sus integrantes y refrendan su compromiso con el servicio a la sociedad mexicana.
Historia de la Brigada de Fusileros Paracaidistas
En 1946, después de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de México le encomendó al General de División Francisco L. Urquizo la creación de una célula de aerotropas, con lo que un grupo conformado por 20 oficiales, 30 elementos de tropa y un cadete fueron enviados a Fort Benning, Estados Unidos, para instruirse con elementos del ejércitos de ese país.
En 1969, por decreto presidencial, fue creada la Brigada de Fusileros Paracaidistas, conformada por un cuartel general y dos batallones, a los cuales se le añadiría uno más en 1974.
En 1975, una mujer realizó por primera vez el Curso Básico de Paracaídas en cinta estática, lo que marcó un precedente en la unidad.
En la actualidad, todos los cursos de la unidad se encuentran abiertos tanto a hombres como a mujeres pertenecientes a la institución, bajo los mismos estándares de selección, preparación y evaluación.