Saben bien los marinos de guerra mexicanos que después de la tormenta viene la calma y que no hay mejor puerto de abrigo que servir a la patria. Así lo ha hecho la Armada de México desde hace poco más de dos centurias.
El servicio siempre ha sido el alma de las Fuerzas Armadas. Pero en el siglo XXI, servir ya no se reduce al cumplimiento mecánico; ahora incorpora la comprensión e impacto de cada acto y decisión que sostiene a otro ser humano.
Los pensamientos: “Un Ejército educado y disciplinado, es garantía de paz y estabilidad” y “El poder de una nación no sólo reside en sus armas, sino en la mente de quienes las dirigen con estrategia y conocimiento”, manifestados por el General Joaquín Amaro Domínguez y el General Luis Alamillo Flores, son faros que orientan el quehacer de la Escuela Superior de Guerra; que este 2025, conmemora 93 años de su fundación.