Armas – Revista Militar

Planeación Ambiental Sostenible en el Sector Portuario y Marítimo de México

Por: M.C. Miguel Arturo Giles.

En México, el contexto histórico de los puertos, la construcción y la operación de nuevos desarrollos portuarios, así como el crecimiento de ciudades, ha obedecido al crecimiento poblacional, de bienes y servicios y un creciente intercambio comercial con otras naciones, lo que ha generado múltiples beneficios a la economía regional y el mercado interno del país, esta dinámica también ha generado mayor presión ambiental hacia los ecosistemas y los sistemas ambientales regionales; por lo que es necesario integrar estrategias de planeación sostenibles circulares en las políticas y los planes de desarrollo bajo un enfoque transdisciplinario y transcultural.

Es oportuno mencionar que en las zonas costeras de México se han presentado diversas modificaciones por diferentes actividades portuarias, petroleras, turísticas y pesqueras, así como las relacionadas con el crecimiento desordenado y desarticulado de localidades, municipios y ciudades costeras. Bajo este contexto, la Política Ambiental Nacional para el Desarrollo Sustentable de Océanos y Costas de México cita lo siguiente: La definición de zona costera se delimitó como el espacio geográfico de interacción mutua entre el medio marino, el terrestre y la atmósfera, comprendido por una porción continental definida por 263 municipios costeros, 150 con frente de playa y 113 municipios interiores adyacentes a éstos con influencia costera alta y media, y una porción insular representada por las islas nacionales.

Al respecto, y analizando otros factores asociados, el porcentaje de litoral costero del país que no presenta alteraciones o modificaciones, se ha reducido considerablemente.

Aunado a esta situación de distribución de actividades en la franja costera, la falta de racionalidad y legitimidad de políticas en materia de planeación territorial ordenada, el reparto agrario y de tierras, el cambio de uso de suelo, entre otros factores, sin analizar e integrar aspectos prioritarios como los corredores y nodos biológicos, bio-térmicos y biohídricos, así como la orografía y las cuencas hidrológicas, la biodiversidad y el capital natural, la capacidad de carga de ecosistemas, los servicios ambientales y ecosistémicos, la gestión del riesgo climático, el hábitat y el bienestar humano etc., dificultan el cumplimiento y la veracidad de las estrategias nacionales en aras de un proceso de desarrollo sustentable en el país.

Es importante comentar que el área biogeográfica de México y los ecosistemas terrestres y costeros que los conforman, son indivisibles respecto a la Geopolítica histórica y actual que tiene el país con 2475 entidades (municipios y alcaldías) de acuerdo al INEGI. Esta división Geopolítica y en cierta forma ideológica, ha representado un mayor costo y afectación ambiental, así como un desequilibrio ecológico en distintas regiones del territorio.

El contraste en el país entre el estado natural que guardan los ecosistemas y los que presentan deterioros es muy notable. La siguiente imagen muestra playas de Tabasco y Oaxaca donde se puede diferenciar esta situación y donde el manejo responsable, sostenible y ciclo de vida de los residuos aún tiene rezagos considerables entre el sector productivo (bienes que produce) y la población que continúa con un consumo desmedido, un desperdicio vertiginoso y una brecha amplia en la falta de conciencia, sentido y educación al verter residuos en zonas marinas, costeras y terrestres.

Para materializar o enfocar un proceso factible hacia la sostenibilidad, particularmente en el sector de la infraestructura portuaria y marítima en México, es necesario integrar criterios y fundamentos de planeación para lograr no solo una gestión eficiente con los grupos de interés involucrados, también poder monitorear, medir y comparar las estrategias, acciones o medidas que sean implementadas y que sean acordes a las regiones y entornos naturales en los sitios de interés.

En este contexto la iniciativa de Puertos Ramsar que se promueve, puede detonar acciones más ambiciosas de sostenibilidad ante los efectos y los impactos del cambio climático en distintas regiones del país.

Criterios de Planeación Sostenible en el sector Portuario y Marítimo

Los criterios de planeación ambiental sostenible que se recomiendan para el desarrollo de la infraestructura marítimo-portuaria en el país, permitirán medir con mayor certeza, validez y confiabilidad el proceso y grado de sostenibilidad de cualquier organización, indistintamente del ciclo de vida o las fases en las que se encuentre, considerando su contexto, entorno, control e influencia de sus actividades, productos o servicios. A continuación, los principales criterios de planeación ambiental y sostenible que se recomiendan para el desarrollo de infraestructura portuaria y marítima en el país:

  • Analizar y evaluar de forma retrospectiva y prospectiva el estado que guarda el entorno, la línea base ambiental preliminar, la capacidad de carga y los mapas sensitivos de biodiversidad (sitios prioritarios, áreas protegidas, ADN Ambiental – Huella Genética, sitios arqueológicos y culturales, etc.) para delimitar la corresponsabilidad de partes en el área de influencia, la estrategia y gestión a seguir con autoridades, así como la debida diligencia cuando sea requerida.
  • Integrar y analizar la gestión de riesgos (cambio climático, vulnerabilidad, seguridad industrial y de procesos, financieros, sociales, etc.), los impactos y las oportunidades, así como los requerimientos legales y normativos para determinar la factibilidad, la viabilidad, los costos y los beneficios que el anteproyecto o el proyecto tendrá en el área de interés.
  • Establecer de forma adecuada las estrategias circulares ambientales y sostenibles de mitigación y compensación en los proyectos (soluciones basadas en el entorno natural, medidas de adaptación basadas en ecosistemas y hábitats), así como las de carácter predictivo y preventivo en su área de influencia, considerando los principales aspectos que a continuación se citan: 
  • Análisis y evaluación ambiental del ciclo de vida de las etapas que conforman los proyectos de infraestructura (desde la preparación de sitio hasta el abandono).
  • Determinar fuentes de generación y concentraciones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), huella de carbono y proyecciones para los alcances 1, 2 y 3.
  • Integrar planes de gestión climática para identificar los servicios ecosistémicos y las soluciones basadas en la naturaleza que provee el entorno para establecer estrategias circulares sostenibles con base en la naturaleza de los proyectos.
  • Considerar la geoingeniería, las energías renovables e híbridas (la energía mareomotriz, eólica, solar, la térmica en costas, playas y dunas, etc.). Integrar criterios de contenido nacional, ética y gobernanza, cultura de la legalidad, vinculación con la comunidad y responsabilidad social intersectorial, considerando el contexto y el entorno de los proyectos.
  • Integrar modelos o proyectos sostenibles socioambientales mediante el análisis de ciclo de vida, la bioeconomía y la economía circular con grupos de interés clave.
  • Vincular corredores biológicos, biotérmicos, biohídricos y nodos ecológicos en el área de influencia de los proyectos con las áreas naturales y de protección.
  • Evaluar, habilitar y en su caso rehabilitar nichos o hábitats naturales o artificiales para la compensación de superficies ocupadas en los proyectos de infraestructura marítimo portuarios y costeros marinos (Onshore / Offshore).
  • Establecer en los proyectos mecanismos de vigilancia, monitoreo y trazabilidad con biomarcadores y bioindicadores en hábitats naturales y/o artificiales.
  • Índice de Desempeño Ambiental Portuario e Índice de Absorción de Carbono y de GEI, etc.).
  • Considerar la ingeniería y bioarquitectura para el diseño y construcción sostenible de infraestructura portuaria y marítima en función del entorno natural, ecológico y paisajístico de las áreas de interés.

La siguiente imagen muestra un proyecto circular sostenible de vida silvestre mediante soluciones basadas en la naturaleza con la estabilización y la restauración de una duna costera en Manzanillo, Col. derivado de un cambio de uso de suelo y un plan de manejo integral forestal y de residuos orgánicos.

Criterios de Planeación Sostenible para el Dragado y Vertimiento

Desde sus inicios, los puertos y ciudades portuarias en el país no integraron criterios de planeación y sostenibilidad, por lo que la presión hacia los ecosistemas costeros fue mayor y la capacidad de carga ha disminuido, con el tiempo la resiliencia de los ecosistemas costeros aumentó, debido al potencial de adaptabilidad de las especies, la mejora al marco legal normativo para la prevención de la contaminación y la protección al ambiente, así como la presión externa que ejercen algunos estándares internacionales de desempeño.

En el caso particular de las actividades de dragado y vertimiento para el mantenimiento o la construcción en puertos y zonas costeras, éstas constituyen etapas fundamentales para el desarrollo portuario y marítimo del país, por lo que es necesario que estas actividades se planifiquen con criterios circulares sostenibles en función del estado actual que guarda el entorno, los hábitats y el involucramiento de los grupos de interés y el sector gubernamental para minimizar los efectos adversos del dragado y el vertimiento en zonas marinas y costeras.

Para ello, también es fundamental que los planes de manejo sostenibles de Regiones Costeras y Cuencas Hidrológicas se elaboren de forma transdisciplinaria con grupos responsables clave de interés, esto permitirá tener una menor afectación ambiental y un menor costo económico en actividades de dragado y de vertimiento al erario público para el mantenimiento de áreas navegables en los puertos. La siguiente imagen muestra el dragado de construcción para la ampliación del canal de Tepalcates en Manzanillo, Col.

Las embarcaciones de dragado que vienen a México con bandera extranjera, generalmente cumplen con los convenios de la Organización Marítimo Internacional (OMI) en materia de prevención de la contaminación por los buques (Convenio MARPOL 73/78), sin embargo este cumplimiento podría mejorarse si la OMI y los países miembros establecieran controles más específicos para el medio marino y costero, principalmente en las actividades de dragado y de vertimiento “per se”, así como en las actividades de minería submarina y de exploración y extracción de hidrocarburos, ya que estas pueden generar distintas afectaciones al suelo y subsuelo marino, a la columna de agua y a la biota marina con la disposición y/o la remoción de sustratos, sedimentos, material pétreo, residuos, recortes, fluidos y lodos de perforación, así como otros elementos asociados a la turbidez, la resuspensión, los flóculos, el desplazamiento y la afectación de especies en la comunidad bentónica y planctónica, etc.

El vertimiento también puede generar otros efectos adversos dependiendo de su planeación y ejecución, principalmente al sector pesquero en ciertas condiciones y periodos de tiempo, así como para algunas especies en la zona Litoral, Nerítica y Pelágica (Epipelágico, Mesopelágico y Batipelágico) en función de la movilidad, la migración y la deposición final del material del vertimiento en las Aguas Marinas Interiores del país. En este contexto, algunos de los criterios de planeación sostenible que se recomiendan para las actividades antes descritas en los actuales puertos del país o nuevos desarrollos portuarios, son los siguientes:

  • Realizar la Línea Base Ambiental preliminar con biomarcadores y eDNA (Huella Genética), así como la reubicación porcentual y representativa de especies para la realización periódica de monitoreos ambientales en fase fluvial o marina.
  • Realizar la caracterización y la evaluación del material de dragado para su aprovechamiento en actividades de estabilización, recuperación o restauración de humedales, dunas costeras, deltas, marismas, ciénagas, etc. Realizar la caracterización y la evaluación del material de dragado y de los recortes de perforación para su tratamiento y/o reutilización como subproducto en actividades constructivas de relleno y de compactación en usos de suelo autorizados (comercial, industrial, servicios, recreativo, etc.) en las áreas de influencia de los proyectos.
  • Realizar la caracterización y evaluación del material de dragado para conformar islotes o cordones ecológicos en humedales y áreas de refugio silvestre costero.
  • Rehabilitar estructuras o derelictos en abandono para instalar y conformar islotes o arrecifes artificiales en cordones ecológicos naturales, corredores biológicos arrecifales o como barrera de protección ante los efectos de la erosión costera, el incremento del nivel del mar, huracanes, etc.

Bajo este contexto de argumentos y recomendaciones, la planeación sostenible en la infraestructura portuaria y marítima de México dependerá en gran medida de la voluntad, el compromiso y las sinergias que los gobiernos, la sociedad y el sector empresarial emprendan y construyan de forma individual o conjunta para lograr liderazgos y consolidar una conciencia con sentido entre las presentes y futuras generaciones que sean responsables con la vida y su entorno.