Visitará cinco puertos, de EEUU y Canadá en tres meses de viaje
Pese a los momentos de dolor e incertidumbre que marcaron su historia reciente, el Buque Escuela Cuauhtémoc BE-01 de la Secretaría de Marina-Armada de México volvió a surcar los mares. Este 15 de julio, entre lágrimas de emoción por la travesía que comienza y los vítores de padres orgullosos al ver a sus hijos convertidos en Oficiales, el emblemático velero zarpó del puerto de Acapulco, Guerrero, rumbo al Crucero de Instrucción Pacífico- Norte 2026.
Con una dotación integrada por 144 guardiamarinas —45 mujeres y 99 hombres— y 137 integrantes de la tripulación, entre capitanes, oficiales y clases, el crucero de instrucción tendrá una duración de tres meses, durante los cuales el Buque Escuela visitará los puertos de Honolulu, Seward, Victoria, San Francisco y San Diego, en los paises de Estados Unidos y Canadá, donde los futuros oficiales fortalecerán en la mar los conocimientos y habilidades adquiridos en las aulas durante el ciclo lectivo 2021-2025.
Buque Escuela Cuauhtémoc fortalece diplomacia naval y formación de oficiales
Durante la ceremonia de zarpe del Buque Escuela Cuauhtémoc, el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, Secretario de Marina, señaló que 2026 ha sido un año de transformación institucional, orientado a fortalecer las capacidades en favor del desarrollo nacional, seguridad y proyección internacional de México.
Afirmó que México “ha fortalecido durante este año los mecanismos de coordinación con América del Norte y otras regiones del mundo en materias tan diversas como la seguridad, desarrollo económico, turismo, deporte y diplomacia”.
Y que en ese contexto el Crucero de Instrucción América del Norte 2026 constituye una plataforma de representación internacional de México que, fortalece los vínculos bilaterales desde una perspectiva distinta. La del encuentro entre marinos, pueblos y culturas.
“El buque Escuela Cuauhtémoc es por excelencia un instrumento estratégico, no solo de nuestra institución, sino de todo el Estado Mexicano”, agregó.
Mientras representa a México en el exterior, a bordo continúa formando a la siguiente generación de oficiales navales en instrucción en alta mar, ya que gracias a la reciente reingeniería del Sistema Educativo Naval, se han transformado los modelos de enseñanza para privilegiar escenarios donde el aprendizaje ocurra en condiciones reales de navegación.
El mar fortalece el liderazgo y la formación naval
“Mientras el Caballero de los Mares se aleja de las costas mexicanas, comienza una enseñanza que difícilmente puede adquirirse en las aulas”, así lo reflexionó el Capitán de Navío D.E.M. José Díaz Castillo, Comandante del Buque Escuela Cuauhtémoc durante su mensaje.
Serán en las largas guardias nocturnas, donde comprenderán que la navegación a vela es un ejercicio de confianza mutua y que cada puerto alcanzado es el esfuerzo colectivo de una tripulación que, aprende a actuar como unidad:
“El liderazgo naval no se rige por los logros individuales, sino por la capacidad de trabajar en equipo para cumplir una misión común”, destacó.
A nombre de su generación, la Guardiamarina Andrea Alonso Ramírez, aseguró que, después de cuatro años de formación naval y bajo los principios de liderazgo, honor y patriotismo de la Heroica Escuela Naval Militar (HENM),
“se encuentran listos para emprender este viaje lleno de aprendizajes y experiencias que les ayudarán a ser los oficiales que la Armada de México necesita”.
Protocolos de seguridad dentro del Buque Escuela Cuauhtémoc, supervisados al detalle
Como parte de la preparación previa de esta travesía marítima, los cadetes navales han estandarizado procedimientos para responder de manera eficaz ante cualquier eventualidad que pudiera presentarse durante los 96 días de navegación.
La Primer Mestre Silvia Patricia Cervantes Santana, perteneciente a la tripulación del Buque Escuela Cuauhtemoc, explicó que el adiestramiento no se limita a las maniobras de navegación. De manera permanente se realizan zafarranchos —ejercicios en los que toda la tripulación ocupa posiciones específicas para atender una emergencia—, así como simulacros de combate contra incendios, hombre al agua y atención médica a bordo, con el propósito de garantizar que cada integrante esté preparado para actuar con rapidez y eficacia ante cualquier contingencia.
“La preparación de cada elemento a bordo es continua, nunca termina desde que causan alta hasta que se va del barco”, agregó.