Lajous Loaeza aborda los desafíos para integrar una red nacional de movilidad ferroviaria
Durante décadas, el ferrocarril de pasajeros dejó de ocupar un lugar central en la movilidad de México. Sin embargo, esta tendencia comenzó a cambiar con la implementación del Programa Nacional Ferroviario 2018-2050, que plantea recuperar y ampliar la infraestructura ferroviaria del país mediante proyectos orientados al desarrollo de nuevas vías férreas, uso de concesiones y adquisición o fabricación de trenes para servicios de carga, pasajeros y turismo.
“Estamos hablando de obras por alrededor de mil kilómetros, que se están construyendo en este momento”, señaló Andrés Lajous Loaeza, director general de Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), respecto a los cuatro corredores prioritarios: Ciudad de México- Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, Querétaro-Irapuato y Satillo-Nuevo Laredo.
CONSTRUIR UN TREN ES CONSTRUIR UN SISTEMA
Un proyecto ferroviario va mucho más allá de la construcción de vías, puentes y estaciones. Para que un tren pueda entrar en operación, todos sus componentes deben desarrollarse de manera coordinada, desde la infraestructura hasta el material rodante y los sistemas de control y comunicación:
“Cuando se construye un servicio de tren se tiene que pensar si ya están las estructuras donde ponemos las vías y los rieles, después tener el material rodante, que son los trenes. Tenemos que tener los sistemas de control y comunicación y entonces ya podemos hablar de un servicio. Eso quiere decir que hay muchas disciplinas de ingeniería involucradas.
Hay temas de ingeniería civil, ingeniería electromecánica, ingeniería mecánica, etc., que te ayudan a tomar decisiones sobre qué puedes hacer primero y qué puedes hacer después sin interferirse unos a otros”.
El reto, por lo tanto, no se encuentra exclusivamente en terminar una obra, sino en conseguir que todos sus componentes se encuentren listos para comenzar a prestar servicio de manera coordinada.
LA EXPERIENCIA DE LA INGENIERÍA MILITAR
En esta misión, la participación del Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles representa una de las principales fortalezas para el desarrollo de los nuevos proyectos ferroviarios, particularmente por la experiencia que su personal adquirió durante la construcción del Tren Maya.
“La experiencia del Tren Maya es una hazaña muy impresionante, que implicó que muchas personas, en una industria que se había limitado solamente a los servicios de carga, ampliaran sus conocimientos y experiencia”, explica Lajous Loaeza.
A partir de ese aprendizaje, la participación de los Ingenieros del Ejército adquiere un valor estratégico para los proyectos que actualmente coordina la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado.
“Cuando a la agencia le tocó coordinar estos trabajos, el Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles se convirtió en nuestro principal aliado, en términos de la experiencia adquirida que tiene de su personal”, subraya.
La coordinación entre la ATTRAPI y los Ingenieros del Ejército ―explica―, es diaria. La agencia participa en la planeación del sistema, diseño de los servicios, definición de sus características, adquisición de trenes y determinadas actividades de construcción.
“Realmente hablamos con los ingenieros militares todos los días, es una coordinación cotidiana”.
AVANZAN LOS PRINCIPALES CORREDORES FERROVIARIOS
El director general de la ATTRAPI señaló que los principales corredores ferroviarios mantienen un avance sostenido:
“Tenemos un avance importante en los tramos México-Querétaro, AIFA-Pachuca. que está llevando a cabo el Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles, a cargo del General Vallejo.
Y por parte de la agencia, tenemos nosotros contratadas las obras de Querétaro, Irapuato y de Saltillo a Nuevo Laredo”.
El corredor Querétaro-Irapuato también presenta avances en terraplenes, estructuras y estaciones. A partir de ahí, la red continuará extendiéndose hacia nuevos segmentos.
“El otro tramo que está ya por activarse y que está en proceso de licitación va de Querétaro- San Miguel de Allende, San Miguel de Allende- San Luis Potosí y San Luis Potosí- Saltillo”, añadió el director de ATTRAPI, lo que se suma al tramo Irapuato-Guadalajara que estará a cargo del Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles.
EL DESAFÍO QUE NO SE VE: EL DERECHO DE VÍA
El avance de una obra ferroviaria también depende de factores que van más allá de la construcción de vías, puentes y estaciones. Entre ellos se encuentra la liberación del derecho de vía, un proceso que adquiere especial complejidad en los puntos donde los nuevos trazos se aproximan a zonas urbanas.
El problema se vuelve más complejo conforme las nuevas líneas se acercan a las ciudades. Viviendas, industrias, calles y otras infraestructuras existentes condicionan los trazos y obligan a buscar soluciones de ingeniería que reduzcan las afectaciones.
“Hay que ir tomando decisiones sobre cuándo la ingeniería nos ayuda para afectar menos derecho de vía y cuándo nos obliga a hacer las afectaciones de derecho de vía”, explica.
En algunos puntos, la nueva vía pasará a pocos metros de viviendas y calles de acceso. Por ello, la ingeniería ferroviaria también requiere negociación, información y atención a las comunidades.
EL TREN COMO ALTERNATIVA DE MOVILIDAD SUSTENTABLE
Para Lajous Loaeza, uno de los principales beneficios de los nuevos servicios será el cambio de usuarios del transporte individual hacia el transporte colectivo.
“Cuando se pasa de transporte individual a transporte colectivo, hay una importante reducción en las emisiones al medio ambiente”, señala.
Los trenes considerados tendrán capacidad para transportar a más de 900 personas en determinados servicios y utilizarán tecnología diésel-eléctrica.
“Aunque tiene un componente de diésel, su propulsión es eléctrica. Y ese componente de Diesel se tomó el estándar más alto para que sea un Diesel con las menores emisiones y con filtro de partícula”, añadió.
2026: CONSOLIDAR LAS OBRAS
Respecto a los objetivos para finales de 2026, Lajous Loaeza señaló que la meta es mantener un avance importante en todos los tramos y cumplir con las etapas previstas para que, durante el próximo año, algunos corredores puedan comenzar a operar con servicio ferroviario de pasajeros:
“Todos los tramos hoy están en orden. La idea es que el año que entra, tener algunos tramos que se puedan ya poner en operación con servicio al público. Estamos en camino para cumplir”.