Evoluciona de boleteros a una corporación de seguridad especializada con más de 23 mil efectivos en seis especialidades
Hace ocho décadas, la seguridad pública en el Estado de México tenía entre sus principales figuras a los boleteros, quienes recorrían las comunidades para preservar la tranquilidad y prevenir incidentes. Con el paso del tiempo, las necesidades de seguridad se transformaron y requirieron de una estructura con mayor capacidad operativa, vehículos, equipamiento y herramientas especializadas.
En ese contexto, surge en 1946 la Policía Auxiliar del Estado de México, lo que hoy conocemos como Cuerpos de Seguridad Auxiliares del Estado de México (CUSAEM) para atender las necesidades de empresas y zonas industriales del Valle de Toluca y Valle de México.
“Tenemos casi 23 mil efectivos de los cuales 18 mil son operativos ― de ellos el 22% mujeres―. Contamos con mil 200 vehículos, entre patrullas, unidades blindadas y vehículos todoterreno. También disponemos de unidades para el transporte de personal, destinadas a funcionarios, empresarios y grandes industriales que requieren protección por un periodo determinado o de manera permanente”, señala el licenciado Carlos Javier Álvarez Cárdenas, jefe del CUSAEM.
SERVICIOS Y EQUIPAMIENTO ESPECIALIZADO
Esta estructura permite al CUSAEM atender seis modalidades de servicio con distintos niveles de especialización: intramuros armado y desarmado, custodia de valores, transportes y seguridad de personas.
¿Qué los distingue de otras corporaciones? El CUSAEM cuenta con armamento de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y está incorporado a la licencia oficial colectiva de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de México, lo que permite a sus elementos emplear calibres 9 mm, .223 y 5.56 mm, de acuerdo con las características de cada operación.
El modelo también se sustenta en la coordinación con autoridades federales, estatales y municipales, una característica indispensable para una corporación que participa en tareas vinculadas con la protección de personas, bienes e instalaciones.
LA PROFESIONALIZACIÓN COMO EJE DE FORMACIÓN Y CERTIFICACIÓN
La evolución del CUSAEM también se refleja en sus instalaciones de capacitación, distribuidas en dos sedes: el corporativo de Loma Tlalnepantla y una sede en Lerma.
En el corporativo de Loma Tlalnepantla los contenidos abarcan atención al usuario, habilidades socioemocionales y liderazgo. Entre los estándares incorporados se encuentran el ECO 305, relacionado con la prestación de servicios y atención al cliente; el ECO 1158, enfocado en estrategias para el desarrollo de habilidades socioemocionales, y el ECO 401, relacionado con liderazgo en el servicio público y privado.
Cerca de 5 mil 980 auxiliares de seguridad han concluido cursos que incluyen ingreso, armamento y tiro, custodia, escolta, intramuros, primeros auxilios, protección civil, derechos humanos, ética y valores, comunicación asertiva e inteligencia emocional, entre otros.
Este modelo de formación fortalece la profesionalización policial, entendida en este contexto como un referente de disciplina, preparación y especialización, sin que ello implique que CUSAEM forme parte de las Fuerzas Armadas.
TLALNEPANTLA: TECNOLOGÍA APLICADA AL ENTRENAMIENTO
En las instalaciones del CUSAEM en Tlalnepantla se encuentra un stand de tiro virtual incorporado recientemente a los procesos de capacitación.
El sistema emplea una pantalla semicircular, proyección digital y réplicas de armas equipadas con tecnología infrarroja para reproducir distintos escenarios de entrenamiento. Las prácticas incluyen ejercicios de precisión, reacción y desplazamiento en 50 escenarios.
Una característica importante es que los ejercicios incorporan situaciones relacionadas con derechos humanos y uso de la fuerza. De esta manera, los auxiliares deben valorar las circunstancias que enfrentan y determinar la respuesta correspondiente.
UN C4 PARA SUPERVISAR LAS OPERACIONES
También opera un Centro de Mando C4 que desarrolla funciones de monitoreo activo y pasivo. El monitoreo pasivo se concentra en las instalaciones mediante cámaras distribuidas en diferentes áreas, mientras que el monitoreo activo está orientado a los servicios de custodia que el CUSAEM desarrolla en diferentes estados del país.
Mediante dispositivos GPS instalados en vehículos y cargas, el personal puede dar seguimiento a los recorridos desde el punto de partida hasta el destino final.
“Ese mismo C4 usa la tecnología del C5 de Toluca y del C5 de Ecatepec. Esto quiere decir que ante cualquier emergencia se activa un botón de pánico y todas las autoridades que están inmersas en estos dos C5 alertan sobre un suceso o hecho que está sufriendo CUSAEM”, destaca el licenciado Carlos Javier Álvarez Cárdenas.
Para realizar estas funciones, los auxiliares reciben capacitación vinculada con el estándar de competencia ECO 213, relacionado con actividades de monitoreo. Esta preparación forma parte de los cursos de custodia e intramuros.
El sistema permite mantener información actualizada sobre la ubicación de las unidades y cargas durante los recorridos, facilitando el seguimiento de los servicios y la atención ante cualquier eventualidad.
UNA INSTITUCIÓN PREPARADA PARA EL FUTURO
Con el objetivo de mantenerse a la vanguardia, el CUSAEM desarrolla proyectos de modernización de manera permanente, entre los que se encuentran la incorporación progresiva de cámaras corporales y un modelo de seguridad en el que los policías auxiliares puedan actuar como primeros respondientes.
La institución mantiene además una estrategia para fortalecer las condiciones de desarrollo de su personal, con una ruta profesional que busca generar mayor certeza sobre categorías, responsabilidades y oportunidades.
De esta forma a 80 años de su creación, el CUSAEM enfrenta una nueva etapa sustentada en experiencia, capacitación y tecnología. La meta es fortalecer sus servicios, elevar la preparación de sus integrantes y mantener una capacidad de respuesta acorde con las necesidades de quienes depositan en la institución la protección de sus personas, instalaciones y bienes.
“Somos un cuerpo policial que se rige por valores como la lealtad, sacrificio, espíritu de cuerpo y vocación de servicio. En las seis ramas dedicamos nuestros mayores esfuerzos a contar con personal capacitado para responder ante cualquier acción o emergencia que pueda poner en riesgo a las personas, los bienes o a los ciudadanos mexiquenses”, concluyó el jefe del CUSAEM.


