Los Juegos Centroamericanos y del Caribe han cumplido un siglo desde que México impulsara su creación como plataforma de preparación con miras a los Juegos Olímpicos (JJ.OO), contribuyendo así a generar mejores condiciones, formar nuevos exponentes y elevar el desempeño de los atletas de la región rumbo a la justa olímpica.
Cien años, México sigue ganándolos, nos aporta una delegación de órdago por tamaño y resultados; y un medallero digno de elogio y de merecida reflexión acerca de lo que se hace bien y rinde frutos, sirviendo así de base para lo que viene y se perfila en el horizonte: los próximos JJ. OO. Los Ángeles 2028, iniciando el ciclo olímpico en los Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 que, transitando por los Panamericanos de Lima 2027, aterriza en la capital angelina.
Sabemos que no todos los deportes participantes son olímpicos, pero el alto rendimiento demostrado por nuestra delegación, advierte que se trabaja en todas las disciplinas sin importar si son o no olímpicas y eso es positivo. En cuanto a las olimpiadas, nada que reprochar en los números alcanzados por nuestros atletas y de forma destacada por quienes pertenecen orgullosamente a nuestras Fuerzas Armadas, que acumulan varias ediciones deportivas de ese calibre, entregando un palmarés asaz que amerita todo el reconocimiento de la sociedad.
Recordemos las cifras alcanzadas en Santo Domingo: 644 deportistas, 407 medallas, 167 de oro, 125 de plata y 115 de bronce. La mejor edición.
México puede enorgullecerse de haber conquistado el primer lugar del medallero en 14 de las 25 ediciones de los Juegos Centroamericanos y de haber sido sede en cuatro ocasiones: 1926, 1954, 1990 y 2014. Destaquemos que en 1990 ante la imposibilidad de efectuarlos tanto Colombia como Guatemala, México rescató la edición al contar con las instalaciones necesarias.
México no consiguió la anhelada sede del centenario para León, Guanajuato; sin embargo, en Santo Domingo, México brilló como nunca, haciendo de tales Juegos, sus Juegos, ganándolos de nuevo, bajo la magnífica anfitrionía dominicana.
¡En hora buena! por nuestros aguerridos deportistas!