SARAF BALAM I Y II, tecnología de la Industria Militar mexicana para el accionamiento remoto de armas de fuego
Estos sistemas responden al compromiso institucional de diseñar, ensamblar y construir artillería 100% mexicana
El desarrollo de tecnología militar propia llevó al Cuerpo de Ingenieros Militares de la Secretaría de la Defensa Nacional a crear los Sistemas de Accionamiento Remoto de Armas de Fuego (SARAF) BALAM I y II, dispositivos diseñados y fabricados por la Industria Militar Mexicana para el accionamiento remoto de armamento. Actualmente, 26 de estos sistemas se encuentran desplegados en distintos puntos del país.
El proyecto surgió de la colaboración entre la Dirección General de Industria Militar y el Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT). Tras tres años de desarrollo, concluyó en 2015 y dio paso a la integración de los sistemas en vehículos blindados Sandcat y DGIM DN-11, donde fueron sometidos a pruebas operativas en condiciones reales.
Su desarrollo forma parte de los esfuerzos de modernización de las Fuerzas Armadas, bajo protocolos de uso y control definidos. Una iniciativa que vincula la investigación científica con las capacidades técnicas de la industria militar mexicana.
“Me gustaría destacar que el total de la tecnología es propia, por lo tanto, se puede ir adecuando conforme a las necesidades y conforme a lo que requieren nuestras tropas”, explicó el Teniente Coronel Noé Gómez Gutiérrez, Subdirector de Ingeniería de la Dirección General de Industria Militar
¿Qué es el SARAF BALAM I y II?
Los Sistemas de Accionamiento Remoto de Armas de Fuego BALAM I y II son un aditamento que se instala en el interior y exterior de los vehículos blindados DGIM DN-11.
Este sistema dual incorpora, en la parte superior del vehículo, ametralladores de calibres estandarizados por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de 7.62×51 mm —para el caso del sistema SARAF BALAM I— y de calibre .50 y un lanzagranadas de .40 mm —para el SARAF BALAM II—, en ambos casos, el armamento realiza giros de 360 grados y movimientos ajustables en altura, lo que amplía su campo de acción y permite neutralizar objetivos desde cualquier ángulo.
Esta configuración, responde a una lógica de diseño que protege al operador de cualquier agresión, y detalló que, los componentes interiores del sistema constan de pantallas que ofrecen una visión exterior, tanto diurna como nocturna, en tiempo real, de modo que el personal conserva una conciencia situacional del entorno sin necesidad de exponerse.
“Este sistema permite que nuestro tirador se encuentre protegido por el blindaje del vehículo y que pueda realizar disparos de manera rápida, segura y precisa”, afirmó el Teniente Coronel Gómez Gutiérrez.
De este modo, el sistema SARAF BALAM articula, en un solo conjunto capacidad de fuego, observación permanente del entorno y control a distancia; lo que brinda a los elementos mayor eficacia operativa con mayores condiciones de protección durante el cumplimiento de sus misiones.
“Nuestro tirador va colocado en la parte posterior al conductor del vehículo y desde ahí tiene una consola electrónica donde puede controlar los movimientos del sistema para realizar movimientos ilimitados en dirección, elevación y presión de fuego”, detalló.
SARAF BALAM I y II: Tecnología militar desarrollada en México
El Teniente Coronel Gómez Gutiérrez señaló que el desarrollo de esta tecnología comenzó en 2012, cuando ingenieros del Ejército Mexicano iniciaron la construcción de los primeros prototipos del sistema.
Por su parte, los vehículos DGIM DN-11 también reflejan las capacidades de desarrollo de la industria militar nacional. Este blindado táctico fue diseñado por la Dirección General de Industria Militar y cuenta con un chasis alargado con capacidad para nueve tripulantes. En 2018, la planta de la propia Industria Militar ensambló un primer lote de 30 unidades, equipadas con un blindaje modular cuyas piezas pueden reemplazarse en taller sin necesidad de soldadura.
“Me gustaría destacar que el total de la tecnología es propia, por lo tanto, se puede ir adecuando conforme a las necesidades y conforme a lo que requieren nuestras tropas”, expresó.
Además, la evolución no se detuvo en la primera versión, con la incorporación de una ametralladora calibre .50 y un aditamento lanzagranadas calibre .40, el sistema SARAF BALAM II amplía las capacidades de este equipo, esta progresión refleja una dinámica de mejora continua, en la que cada generación aprovecha la experiencia de la anterior.
“Este sistema forma parte de una línea de investigación fuerte y madura dentro de la industria militar, quiero acotar que Balam significa jaguar en lengua maya y representa precisamente la capacidad que tiene el jaguar para el dominio de su entorno”.
Así, en poco más de una década, la Industria Militar pasó de los primeros prototipos a este sistema de accionamiento remoto y a plataformas blindadas propias, proyectos concebidos por ingenieros militares mexicanos que demuestran su capacidad para innovar con rapidez y adaptarse a las necesidades operativas de las fuerzas armadas.
“Si tuviera que definir al sistema con una sola palabra, sería seguridad, seguridad para nuestro personal, para el pueblo de México y también para el entorno”, señaló.
Defensa impulsa el desarrollo de tecnología propia para fortalecer la seguridad del país
En cuanto al sistema BALAM II, cuenta con un sistema operando, realizando pruebas para lograr el perfeccionamiento de estos nuevos calibres implementados.
“La Secretaría de la Defensa Nacional es una institución comprometida con la seguridad del pueblo mexicano, por lo que se encuentra en constante evolución e innovación”, afirmó el teniente coronel Gómez Gutiérrez, quien destacó la importancia de que la población conozca la tecnología desarrollada por manos mexicanas para contribuir a la seguridad del país.
De igual forma, señaló que la institución brinda capacitación para la operación y el mantenimiento de los sistemas SARAF BALAM I y II, con el propósito de que el personal adquiera los conocimientos y las habilidades necesarios para su manejo y se especialice en esta área.