Armas – Revista Militar

Sheinbaum llama a fortalecer el orgullo e identidad nacional en el Día de la Bandera

Aseguró que el pueblo de México recuerda y siempre avanza hacia el porvenir

En el marco del Día de la Bandera, celebrado en el Campo Deportivo Militar Marte, Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, convocó a la ciudadanía a enorgullecerse de sus raíces milenarias; así mismo llevó a cabo la protesta y abanderamiento de mil escoltas de escuelas secundarias y educación media superior, así como el abanderamiento de 56 escoltas militares pertenecientes a las Fuerzas Armadas.

Exhortó a los mexicanos a entonar siempre el Himno Nacional con el pecho erguido, ya que su interpretación implica proclamar ante el mundo que México es dignidad, valentía y grandeza.

“Alcemos la mirada al futuro con nuestra bandera al frente, como faro y promesa, porque no somos un pueblo que olvida, somos un pueblo que recuerda y que siempre avanza hacia el porvenir. Somos historia que inspira, fuerza que une, siempre esperanza que florece”.

Explicó que el lábaro patrio más que un símbolo, es una epopeya nacional que une pasado indígena, lucha independentista y construcción Republicana.

“Representa la victoria del empeño frente a la adversidad, la capacidad de florecer en condiciones aparentemente inhóspitas y la afirmación de una identidad originaria que precede a la invasión española”.

Significado del escudo nacional en la bandera

La Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas recalcó que esta bandera ha sido testigo de cada batalla, sacrificio y victoria que nos hizo nación.

“En ese lienzo tricolor, late la sangre de quienes defendieron nuestra tierra, respira la esperanza de quienes soñaron un país libre y vibra la fuerza de un pueblo que jamás se ha arrodillado”, aseveró la presidenta ante elementos de las Fuerzas Armadas y estudiantes de escuelas públicas congregados en el Campo Marte.

A quienes exhortó a sostener la bandera no como un símbolo, si no como el corazón entero de la patria.

“Miren el águila en el centro, firme, indomable, devorando la adversidad. Esa águila es ustedes. Es el espíritu mexicano que transforma la dificultad en triunfo, que convierte la caída en impulso y que jamás renuncia a su destino”.

Símbolos patrios fortalecen la identidad y unidad de los mexicanos

A nombre de las Fuerzas Armadas, el General Ricardo Trevilla Trejo, Secretario de la Defensa Nacional, aseguró que la bandera es el “emblema que ha guiado la lucha, esfuerzo y sacrificio de generaciones enteras de mexicanos”.

Señaló que la identidad constituye el cimiento de la unidad nacional y un factor indispensable para que el país se desarrolle plenamente y alcance sus objetivos nacionales:

“La bandera de México encarna un profundo significado, junto con nuestro imponente himno y el bello escudo nacional, porque constituyen los símbolos patrios que han significado un papel preponderante en el devenir histórico del país, fortaleciendo la identidad y unidad de los mexicanos”.

El Secretario de la Defensa recordó que la celebración del Día de la Bandera fue oficialmente instituida en 1945 por decreto del General Lázaro Cárdenas del Río, —entonces presidente de México—, quien eligió esta fecha en alusión a la bandera de las tres garantías empleada durante la proclamación del Plan de Iguala, en el actual estado de Guerrero.

En este sentido, consideró que la fecha reviste un especial significado “para los soldados de tierra y aire, ya que la primera conmemoración nacional se realizó bajo la organización de la Secretaría de la Defensa Nacional, en cumplimiento al decreto presidencial”.

El General Trevilla Trejo también se pronunció orgulloso del programa de construcción de astas, banderas y confección de banderas monumentales en diversas partes del país, “Programa que surgió por iniciativa de la Secretaría de la Defensa Nacional en la década de los 90 para fomentar el patriotismo entre los mexicanos”.

La primera de estas banderas monumentales, precisó, fue la instalada el 15 de junio de 1996 en el Heroico Colegio Militar en Tlalpan, Ciudad de México. Desde entonces, la Secretaría de la Defensa Nacional ha fabricado y confeccionado 38 astas y banderas monumentales, entre las que sobresale la que se encuentra en Iguala, Guerrero, con 110 m de altura.

También destacan las de la Glorieta de San Jerónimo y las del Campo Deportivo Militar Marte, esta última inaugurada el 16 de septiembre de 1996, donde ondeó el lábaro patrio durante la presente ceremonia conmemorativa.

Evolución y simbolismo de la bandera nacional en la historia de México

La presidenta realizó un recuento histórico sobre la evolución de la Bandera Nacional, desde el estandarte con la imagen de la Virgen de Guadalupe que enarboló Miguel Hidalgo y Costilla en 1810, al inicio de la Guerra de Independencia, hasta la adopción de su diseño actual en 1968.

En su recorrido evocó la Batalla de Chapultepec de 1847, durante la invasión estadounidense, cuando fuerzas extranjeras avanzaban hacia la capital del país. Recordó que seis Cadetes del Colegio Militar permanecieron en su posición antes que rendirse. Entre ellos destacó a Juan Escutia, a quien la tradición atribuye haberse envuelto en la bandera y lanzado desde lo alto del Castillo para evitar que el lábaro patrio cayera en manos enemigas. Subrayó que, más allá del debate historiográfico, el símbolo adquirió un significado perdurable y convirtió aquel episodio en emblema de dignidad nacional; los jóvenes serían reconocidos posteriormente como los Niños Héroes.

Asimismo, rememoró el 15 de julio de 1867, fecha en que Benito Juárez ingresó triunfante a la Ciudad de México tras la derrota del Segundo Imperio encabezado por Maximiliano de Habsburgo. En el asta bandera de la Plaza Principal ondeó un pabellón especial con un águila que destrozaba la corona imperial, símbolo del restablecimiento de la República. Ese día, Juárez pronunció la frase que marcaría la vida institucional del país: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Finalmente, destacó el 9 de febrero de 1913, cuando el presidente Francisco I. Madero encabezó la llamada Marcha de la Lealtad, al salir del Castillo de Chapultepec rumbo a Palacio Nacional escoltado por cadetes del Colegio Militar, en defensa del orden constitucional durante la Decena Trágica.