Armas – Revista Militar

Operaciones urbanas y despeje: adiestramiento avanzado de la Brigada de Fusileros Paracaidistas

En el marco de su 80 aniversario, los guerreros alados realizaron una demostración de adiestramiento especializado

Desde el año 2023, la Brigada de Fusileros Paracaidistas ha consolidado su relevancia estratégica mediante su participación activa en operaciones en entornos urbanos y rurales, los cuales han permitido la captura de objetivos de alto valor estratégico para la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) vinculados en mayor parte a actividades de narcotráfico.

Impacto operativo que coincide con un momento histórico para la institución, la celebración del 80 aniversario de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, unidad de élite del Ejército Mexicano que en este contexto llevó a cabo una demostración de su adiestramiento especializado en las instalaciones ubicadas en el Campo Militar Estratégico Conjunto 37-D en Santa Lucía, Estado de México.

Operaciones urbanas: fase avanzada del curso básico de paracaidismo

En la instalación conocida como casa de intervención, los elementos de este grupo de elite recrearon un ejercicio de rescate de rehenes, parte del adiestramiento en operaciones urbanas.

“Una de las fases más complejas es entrar a una edificación sin saber qué hay adentro. El objetivo es que los elementos sepan reaccionar ante cualquier amenaza sin poner en riesgo la vida de civiles, rehenes o del propio personal militar”, explicó el Subteniente Manuel Ramírez Ramos, instructor del Curso Básico de Paracaidismo.

Desde un mirador acondicionado para observar el ejercicio, se desarrolló una operación simulada de rescate de una persona secuestrada. Antes del ingreso, el comandante del equipo realizó un briefing táctico para informar a la unidad sobre la situación dentro del inmueble. Tras emitir advertencias y no obtener respuesta, el grupo de intervención irrumpió en la edificación.

Mientras un grupo aseguraba habitaciones y neutralizaba amenazas, personal de Sanidad ingresó para atender a heridos— incluso a los presuntos transgresores de la ley —, conforme a la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza. Posteriormente, se verificó el estado de salud del rehén y se organizó la extracción del inmueble junto con detenidos y lesionados.

Al término del ejercicio, el Subteniente Ramírez Ramos explicó que la velocidad y coordinación son esenciales en este tipo de operaciones: “Debe ser un despeje rápido, aquí no puede haber tiempo perdido”.

La finalidad es reducir al máximo la exposición del personal y garantizar la extracción segura de civiles y objetivos prioritarios hacia hospitales o instalaciones ministeriales.

Operaciones de despeje: el adiestramiento que potencia los resultados operativos de la B.F.P.

En el poblado, elementos de esta brigada realizaron un ejercicio de operación de despeje. Los efectivos descendieron de los vehículos y avanzaron en formaciones de seguridad de 360 grados para despejar viviendas y controlar el área.

“Las granadas de humo, permiten cubrir los movimientos del personal y dificultar la visibilidad del adversario. Dependiendo de la magnitud del poblado o del nivel de riesgo, el despliegue puede requerir más efectivos y dividirse por sectores para garantizar el control total de la zona”, explicó el Teniente Jorge de Jesús Mijangos López, instructor del Curso Básico de Paracaidismo.

Estos adiestramientos forman parte del Curso Básico de Paracaidismo que en sus fases iniciales incluye el doblado de paracaídas, Pista del Combatiente y Torre de Salto, entre otras pruebas. 

En el nivel avanzado se incorporan otras fases como operaciones anfibias, patrullaje aeromóvil, técnicas de infiltración y túnel de viento, las cuales son impartidas a todo el personal que realiza este adiestramiento de paracaidismo militar.

Entrenamiento avanzado de los guerreros alados

En las instalaciones de la Fuerza Especial de la Brigada de Fusileros Paracaidistas el Coronel E.M. Fernando Sánchez Acosta, Jefe del Estado Mayor de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, explicó que esta unidad inició operaciones el 1 de marzo de 1998 con un jefe, 17 oficiales y 73 elementos de tropa. Con la modernización del Ejército ―para atender nuevos retos de seguridad―, su personal se incrementó a dos jefes, 23 oficiales y 113 elementos de tropa, manteniéndose en capacidad de despliegue inmediato.

“La característica principal de este cuerpo es que puede llevar a cabo operaciones en cualquier tipo de terreno, en cualquier momento, pero empleando como medio principal de transporte y de infiltración, el empleo del paracaídas táctico”, explicó.

Señaló que, en sus inicios, la unidad dependía administrativamente de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, mientras que su adiestramiento y despliegue operativo estaban vinculados directamente al Cuerpo de Fuerzas Especiales. Actualmente, explicó, se desarrolla como una fuerza especial conjunta que trabaja en coordinación con el Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y la Fuerza Especial de Reacción e Intervención de la Guardia Nacional.

“Actualmente la Fuerza Especial mantiene adiestramiento y coordinación con los demás cuerpos especiales de las Fuerzas Armadas, con la finalidad de que a cualquier orden que sea emanada por la superioridad se le dé cumplimiento con la mejor eficiencia posible”, destacó el Coronel Sánchez Acosta.

Entrenamiento avanzado de los guerreros alados

En las instalaciones de la Fuerza Especial de la Brigada de Fusileros Paracaidistas el Coronel E.M. Fernando Sánchez Acosta, Jefe del Estado Mayor de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, explicó que esta unidad inició operaciones el 1 de marzo de 1998 con un jefe, 17 oficiales y 73 elementos de tropa. Con la modernización del Ejército ―para atender nuevos retos de seguridad―, su personal se incrementó a dos jefes, 23 oficiales y 113 elementos de tropa, manteniéndose en capacidad de despliegue inmediato.

“La característica principal de este cuerpo es que puede llevar a cabo operaciones en cualquier tipo de terreno, en cualquier momento, pero empleando como medio principal de transporte y de infiltración, el empleo del paracaídas táctico”, explicó.

Señaló que, en sus inicios, la unidad dependía administrativamente de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, mientras que su adiestramiento y despliegue operativo estaban vinculados directamente al Cuerpo de Fuerzas Especiales. Actualmente, explicó, se desarrolla como una fuerza especial conjunta que trabaja en coordinación con el Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y la Fuerza Especial de Reacción e Intervención de la Guardia Nacional.

“Actualmente la Fuerza Especial mantiene adiestramiento y coordinación con los demás cuerpos especiales de las Fuerzas Armadas, con la finalidad de que a cualquier orden que sea emanada por la superioridad se le dé cumplimiento con la mejor eficiencia posible”, destacó el Coronel Sánchez Acosta.

Festejos del 80 aniversario de la B.F.P.

La Brigada de Fusileros Paracaidistas tiene su origen en el primer salto militar realizado en el Aeródromo de Balbuena, en la Ciudad de México, el 1 de septiembre de 1946.

Como parte de las celebraciones por su 80 aniversario, la Brigada tendrá una participación especial en el desfile del 16 de septiembre, además de intercambios de alas y actividades de adiestramiento internacional con más de 10 países.