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Armas – Revista Militar

Escuadrón Aéreo 104, listo para responder a emergencias desde el aire

Con 12 helicópteros Bell 412EP brinda apoyo aéreo en evacuación de personas, transporte medicamentos, víveres e insumos esenciales

Los deslaves, inundaciones y daños a la infraestructura del país pueden dejar comunidades incomunicadas por vía terrestre, así como dificultar el traslado de ayuda humanitaria cuando más se necesita. Ante estas situaciones, el Escuadrón Aéreo 104 de la Fuerza Aérea Mexicana mantiene un adiestramiento permanente para realizar, desde el aire, operaciones de apoyo a la población afectada por desastres.

El Capitán 2/o. P.A. Hugo Roberto Domínguez Armenta, comandante de aeronaves Bell 412EP, explicó que el Escuadrón Aéreo 104 cuenta con 12 helicópteros de este tipo, con los que el escuadrón ha participado en operaciones del Plan DN-III-E y diversas emergencias.

“Hemos realizado traslados enfermos, heridos, medicamentos, agua potable, víveres, plantas eléctricas, así como antenas de internet para restablecer la conectividad en poblaciones aisladas o con afectaciones en sus sistemas de comunicación”. 

¿Cómo entrenan los pilotos militares?

Con el objetivo de mantenerse en condiciones óptimas de operación, las tripulaciones del Escuadrón Aéreo 104 realizan un adiestramiento constante, que incluye prácticas de aterrizaje en distintos escenarios que podrían presentarse durante una emergencia. Estos ejercicios permiten desarrollar, así como perfeccionar las habilidades necesarias de los pilotos para operar en terrenos no preparados y bajo condiciones que demanden mayor precisión.

Uno de los ejercicios de mayor complejidad consiste en realizar maniobras de aproximación y acceso a zonas elevadas, como pináculos de montaña y edificios, cuyo acceso terrestre podría quedar bloqueado por deslaves u otras afectaciones.

También realizan aproximaciones a zonas cercanas a cuerpos de agua, aterrizajes en áreas confinadas y superficies inundadas o pantanosas.

“Durante nuestro adiestramiento tratamos de buscar áreas susceptibles o parecidas a lo que sería un aterrizaje en un área de difícil acceso, para estar preparados en caso de que exista un desastre real”, añadió el Capitán Domínguez Armenta.

En condiciones montañosas, las aeronaves Bell 412EP pueden transportar alrededor de una tonelada, mientras que en zonas cercanas a la costa puede alcanzar hasta dos toneladas, dependiendo de las condiciones y de la misión asignada.

“En los programas de adiestramiento vamos desde lo fácil a lo difícil”, añadió. 

La progresión permite que los pilotos acumulen experiencia y obtengan diferentes niveles de calificación, un proceso particularmente importante para ejecutar con precisión las maniobras que demandan mayor complejidad. A lo largo de su desarrollo profesional, pueden pasar de copilotos a comandantes de nave y, posteriormente, desempeñarse como instructores.

El criterio del piloto también salva vidas

En las operaciones aéreas de apoyo a la población, el criterio del piloto es quizá el factor más importante de las operaciones:

Al respecto, el comandante de aeronaves Bell 412EP destacó que:

“el reto más difícil es conocer tus límites y que no te gane la emoción o la sensación de querer ayudar a personas que están necesitadas. A veces es mejor decir no, que generar algún otro accidente”.

El personal que se encuentra en tierra procura preparar las zonas de aterrizaje de la manera más segura posible, pero las condiciones pueden continuar siendo complicadas.

La experiencia del Plan DN-III-E

El Capitán Domínguez Armenta ha participado en tres operaciones del Plan DN-III-E en los estados de Guerrero, Oaxaca e Hidalgo, en este último vivió una de sus experiencias más gratificantes como piloto.

“Llegamos a la base de un río y bajamos una tonelada de medicamentos. Posteriormente, nos informaron que, en un poblado ubicado a cinco kilómetros, había cuatro mujeres embarazadas, de entre siete y ocho meses de gestación, que requerían atención médica de urgencia.

Nos trasladamos al lugar y, con apoyo del personal médico del Ejército, las trasladamos a Pachuca. Días después, nos informaron que las mujeres pudieron dar a luz sin complicaciones. Saber que los bebés estaban sanos fue muy satisfactorio”.

Un helicóptero adaptable a la misión

El Bell 412EP es una aeronave de fabricación estadounidense producida por Bell Textron. Tiene capacidad para transportar hasta 15 personas y puede configurarse para diferentes tareas.

Entre sus posibilidades se encuentran la instalación de camillas, cámaras, sistemas electrónicos y otros equipos destinados a misiones específicas. También puede incorporar configuraciones especializadas para apoyar operaciones de las Fuerzas Armadas.

Mantenimiento permite que las misiones despeguen a cualquier hora

El mantenimiento previo y posterior a cada vuelo es una tarea fundamental para mantener al Escuadrón Aéreo 104 en condiciones óptimas para cumplir cualquier misión. Esta labor está a cargo del personal especializado en mantenimiento aéreo, que revisa las aeronaves antes y después de cada operación.

En la inspección prevuelo. Se revisan los sistemas eléctricos, tornillería, seguros, superficies, posibles fugas, indicios de corrosión y cualquier señal de impacto o daño que pudiera comprometer la aeronave.

“Cada que se va a volar se hace la misma revisión”, explicó el Capitán Domínguez Armenta.

También se verifica que los componentes estén correctamente asegurados. Un elemento suelto puede desprenderse durante el vuelo, dañar otros sistemas y poner en riesgo la operación. Si una aeronave no cumple con las condiciones establecidas por el fabricante, la misión se suspende y el helicóptero pasa a revisión del personal especializado.

A este procedimiento se suman inspecciones de mantenimiento programadas de acuerdo con las horas de vuelo, además de las revisiones preventivas posteriores a cada operación.

El Escuadrón Aéreo 104 sustenta su capacidad operativa en tres pilares: la disponibilidad de sus aeronaves, especialización de su personal y un proceso permanente de adiestramiento. En cada misión, estos factores convergen para responder a las condiciones del terreno y tomar decisiones oportunas y precisas.