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Armas – Revista Militar

EL MEXICANO: PRIMER AVIÓN PRESIDENCIAL

El sexenio del presidente Miguel Alemán Valdés (1946-1952) marcó un punto de inflexión en la historia política del país. Con su llegada a la presidencia, el poder militar se apartó definitivamente de la cúpula del poder político que había ocupado desde el fin de la Revolución Mexicana, dando paso a una nueva etapa de predominio civil en la conducción del Estado.

Conocido como “el cachorro de la Revolución”, Miguel Alemán encabezó un periodo de notable crecimiento económico impulsado por la industrialización, expansión urbana y modernización de la infraestructura nacional. Su administración promovió la construcción de carreteras, presas, escuelas y obras públicas que sentaron las bases del desarrollo económico de las décadas posteriores.

En este contexto, se adquirió una aeronave para uso exclusivo del titular del Ejecutivo: un Douglas C-47 Skytrain ―versión militar del Douglas DC-3―, matrícula XC-PAB, bautizado como “El Mexicano”. Originalmente empleado por los Estados Unidos de América como transporte mediano.

Este avión bimotor destacaba por su gran capacidad de carga y versatilidad para operar en pistas de terracería y condiciones adversas.

Durante la Segunda Guerra Mundial desempeñó un papel fundamental en misiones de abastecimiento, transporte de tropas y lanzamiento de paracaidistas, participando incluso en las operaciones del “Día D”, el 6 de junio de 1944, durante el histórico desembarco aliado en Normandía. 

Para entonces, el DC-3 se había consolidado como una de las aeronaves más exitosas de la aviación comercial. Operado por numerosas compañías aéreas estadounidenses, destacaba por su confiabilidad, capacidad de carga y autonomía, que le permitía cubrir trayectos de varias horas sin repostar combustible.

La compra del avión respondió a la necesidad de proyectar a México como un país moderno y eficiente. Hasta entonces, los traslados presidenciales se realizaban principalmente por ferrocarril, lo que generaba demoras considerables.

El 2 de octubre de 1946, Miguel Alemán ―aún como presidente electo―, realizó su primer viaje en el bimotor matrícula XA GAU. El vuelo tripulado por el Capitán Leonardo Enríquez y el copiloto Rubén Velasco partió de la Ciudad de México con destino a Tecate, Baja California, con escalas en Mazatlán y Hermosillo. Visitó Baja California y Sonora para conocer los problemas agrícolas e hidráulicos de la región.

Con la incorporación de “El Mexicano” a la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) a finales de 1946, al comienzo del gobierno de Miguel Alemán, se abrió una nueva era en la movilidad presidencial.

El DC-3 lucía un acabado metálico natural, con los colores verde, blanco y rojo en el timón, y la inscripción “El Mexicano” sobre las ventanillas de pasajeros. A lo largo de tres décadas de servicio, portó diversas matrículas: XC-FAB, XC-PAB, AP-0202, TP-0202 y XC-MEX. Transportó a seis presidentes: Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría y José López Portillo.

Acumuló más de 8 mil 900 horas de vuelo, simbolizó el despegue de México hacia la modernidad en la segunda mitad del siglo XX. Su último vuelo lo realizó el 2 de noviembre de 1978, de Hermosillo, Sonora a la Ciudad de México.

Este avión se consolidó como el primer transporte presidencial de México. En 1978, fue retirado con honores y colocado en el Hangar Presidencial, donde permaneció como reliquia histórica. Hoy permanece como testigo del devenir histórico de la FAM en el Museo Militar de Aviación de Santa Lucía, Estado de México.

BIBLIOGRAFÍA: