El 12 de diciembre de 1822, los Estados Unidos reconocieron a México como nación independiente, dando inicio a las relaciones bilaterales entre ambas naciones. Sin embargo, este vínculo se vio interrumpido entre 1845 y 1848 a raíz de la guerra que enfrentó a ambos países.
A partir de 1917, las relaciones diplomáticas se han mantenido de manera ininterrumpida. No obstante, fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando alcanzaron un punto de inflexión, fortaleciendo los lazos de cooperación y confianza que, han perdurado hasta nuestros días.
T-MEC Y EL FORTALECIMIENTO DE LA RELACIÓN BILATERAL
En 1994, con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Estados Unidos, Canadá y México se fortalecieron las relaciones económicas entre los tres países, al establecerse un marco que reguló el intercambio comercial en la región durante 26 años. En 2020, este acuerdo fue sustituido por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que dio continuidad a la integración económica de América del Norte bajo nuevas disposiciones comerciales.
Con base en este tratado, América del Norte se consolidó como una de las regiones económicas más dinámicas del mundo, concentrando alrededor del 27% del comercio global. Sus beneficios se reflejaron en los tres países miembros, particularmente en México, que se convirtió en uno de los principales socios comerciales de los Estados Unidos, fortaleciendo la interdependencia económica y estratégica entre ambas naciones.
Actualmente ambos países se encuentran en proceso de revisión del tratado, en la actualidad éste beneficia en mayor parte a nuestro país, ya que vendemos más a los Estados Unidos y le compramos menos. Factor que señala, que nuestra economía es indispensable para aquel país.
En la revisión se busca favorecer equitativamente a ambos países, y establecer condiciones que atraigan inversiones estratégicas en sectores como la industria automotriz, aeroespacial, manufacturera, tecnológica y energética.
Para 2035, se busca consolidar a México como uno de los principales centros manufactureros y logísticos del continente. En caso de que el T-MEC no continuara, en el ámbito económico se reducirían las inversiones, se perdería competitividad internacional, aumentaría la desconfianza hacia México y se generarían pérdidas de empleo, lo que podría derivar en una crisis económica.
En el ámbito político han surgido diferencias entre ambos países, principalmente por temas relacionados con el crimen organizado transnacional, tráfico de armas y drogas. No obstante, durante este año se ha registrado una disminución en el tráfico de fentanilo, al tiempo que México ha mantenido una postura firme en la defensa de su soberanía nacional.
En el ámbito social, destaca que más de 39 millones de personas de origen mexicano residen en los Estados Unidos, ya sea estudiando o trabajando. Por ello, la migración ha sido históricamente un tema permanente de diálogo entre ambos países. Durante los últimos dos años, además, se ha registrado una disminución en el flujo de migrantes hacia los Estados Unidos, principalmente provenientes de otras naciones del continente americano.
LA RELACIÓN MILITAR: UN VÍNCULO ESTRATÉGICO
Por lo que respecta al ámbito militar, este constituye uno de los espacios donde las relaciones entre México y Estados Unidos se han mantenido más sólidas y estables, sustentadas en diversos mecanismos de comunicación, así como coordinación. Entre ellos destacan las reuniones directas que sostienen los secretarios de la Defensa Nacional y Marina de nuestro país, con el secretario de Defensa de los Estados Unidos.
Durante el encuentro, el tema central fue el fortalecimiento de las alianzas estratégicas, la continuidad de la cooperación bilateral y la coordinación de esfuerzos para contrarrestar las acciones del crimen organizado y de las organizaciones terroristas transnacionales que afectan la seguridad regional.
México destacó que la coordinación operativa con el Comando Norte de los Estados Unidos en la frontera común ha demostrado ser efectiva y ha contribuido a reducir el flujo de drogas hacia territorio estadounidense.
Asimismo, las secretarías de la Defensa Nacional y Marina ratificaron su compromiso con la cooperación internacional para fortalecer la seguridad regional, bajo los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua, respeto a las decisiones soberanas y a la integridad territorial de cada nación. Así lo señalaron ambas dependencias en una declaración conjunta.
Otro mecanismo relevante de cooperación es la relación con el Comando Norte de los Estados Unidos (USNORTHCOM), creado en 2002. Su establecimiento respondió a la necesidad de fortalecer la defensa del territorio estadounidense y mejorar la coordinación ante amenazas tanto internas como externas. Entre sus principales funciones se encuentra la coordinación en materia de seguridad con los países vecinos, particularmente México y Canadá.
LA RELACIÓN ESTRATÉGICA CON EL COMANDO NORTE
En junio del año pasado, por primera vez, los altos mandos militares de México realizaron una visita oficial a la sede del Comando Norte de los Estados Unidos, donde sostuvieron una reunión con el comandante de ese organismo.
Durante el encuentro se abordaron temas de interés común relacionados con la seguridad de ambos países, así como el fortalecimiento del intercambio de información, capacitación y coordinación en el combate al narcotráfico.
La cooperación bilateral en materia de seguridad se sustenta en acuerdos establecidos entre ambos gobiernos. Se centra principalmente en el intercambio de inteligencia, información estratégica y asistencia técnica.
Asimismo, el Comando Norte mantiene una relación estratégica con México mediante diversos mecanismos de cooperación bilateral, particularmente con la Defensa y Marina. Esta colaboración incluye:
- Entrenamiento conjunto y ejercicios militares.
- Intercambio de información sobre amenazas comunes, como el narcotráfico y crimen organizado transnacional.
- Apoyo técnico y logístico en desastres naturales o situaciones de emergencia.
- Fortalecimiento de capacidades en seguridad fronteriza y cibernética.
Este tipo de reuniones contribuyen a fortalecer los lazos de confianza y cooperación entre las Fuerzas Armadas de ambos países. Otro canal importante para mantener esta relación son las agregadurías militares establecidas en México y Estados Unidos.
En el ámbito educativo, anualmente se realizan intercambios estudiantiles entre cadetes de ambas naciones, así como diversos encuentros deportivos. Entre ellos destacan el tradicional partido entre el Heroico Colegio Militar y la United States Military Academy, además de la competencia Sandhurst, considerada una de las pruebas de liderazgo y habilidades militares más prestigiosas que se llevan a cabo en esa institución.
En el ámbito operativo, ambos países han realizado diversos ejercicios combinados entre aerotropas y fuerzas navales. Un ejemplo destacado de esta cooperación ocurrió en 2005, tras el paso del huracán Katrina, cuando México desplegó personal de la Secretaría de la Defensa Nacional para apoyar a la población afectada en Nueva Orleans, Luisiana, mediante la aplicación del Plan DN-III-E, acción que fue reconocida por el gobierno de los Estados Unidos.
Asimismo, las Conferencias de Ministros de Defensa de las Américas constituyen otro espacio relevante de cooperación, al reunir a los representantes de los 34 países del continente y facilitar encuentros bilaterales entre los titulares de Defensa para abordar temas de interés común.
En conjunto, las relaciones militares entre México y Estados Unidos se sustentan en medidas de confianza mutua que fortalecen la transparencia, el entendimiento entre sus fuerzas armadas y la estabilidad regional, siempre dentro del marco constitucional y respeto a la soberanía de cada Estado.
CONCLUSIONES
Las relaciones entre México y Estados Unidos atraviesan ocasionalmente momentos de tensión en distintos ámbitos; sin embargo, en el campo militar han mantenido un marco de cooperación, coordinación y respeto a la soberanía de ambas naciones.
Esta relación se sustenta en la confianza mutua, transparencia y entendimiento entre sus fuerzas armadas, lo que ha permitido impulsar el intercambio de información, realización de ejercicios combinados, cooperación académica y fortalecimiento de la seguridad regional en beneficio de ambos países.