Skip to main content

Armas – Revista Militar

CIAAC EL CORAZÓN DONDE SE HAN FORMADO LAS ALAS DE LA AERONÁUTICA NACIONAL

A 135 años de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, comunicar a México trasciende caminos, infraestructura y fronteras. La responsabilidad de la SICT también alcanza el cielo mexicano. En la aviación civil, esa responsabilidad adquiere una dimensión estratégica: regular, supervisar, verificar y certificar el cumplimiento de las disposiciones que rigen el sector, para preservar la seguridad operacional y asumir la seguridad nacional como responsabilidad soberana.

El Centro Internacional de Adiestramiento de Aviación Civil (CIAAC) es donde el Estado mexicano convierte el conocimiento en autoridad aeronáutica.

Su origen marcó un punto decisivo para la aviación mexicana: la cooperación internacional consolidó en México una capacidad de alcance mundial, destinada a formar, especializar y actualizar al personal, así como a examinar y acreditar conocimientos aeronáuticos esenciales para la seguridad aérea y nacional.

Para elevar y estandarizar la formación del personal técnico aeronáutico de América Latina, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) decidió crear un centro destinado a la región. La cooperación entre México y la OACI hizo de nuestro país el punto de convergencia del proyecto: mediante los convenios suscritos el 28 de noviembre de 1952, el CIAAC quedó establecido en la Ciudad de México e inició su funcionamiento en 1953.

Por decreto del presidente Adolfo López Mateos, a partir del 1 de julio de 1961 el CIAAC pasó a constituirse como centro docente o escuela de aviación y dependencia directa y oficial de la entonces Secretaría de Comunicaciones y Transportes. El decreto fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 14 de julio de 1961.

En sus aulas y procesos de adiestramiento se desarrollan y actualizan las competencias de quienes verifican el cumplimiento normativo, ejercen la vigilancia de la aviación civil y actúan conforme a los requerimientos nacionales e internacionales que sostienen la seguridad aérea del país.

LA ESTRUCTURA DEL CIAAC SE ARTICULA MEDIANTE CINCO COORDINACIONES:

Calidad actúa como eje transversal. Mediante auditorías internas, evaluación, seguimiento y mejora continua, asegura la consistencia de los procesos, atiende las fiscalizaciones nacionales e internacionales y preserva la trazabilidad y confiabilidad de la formación impartida.

El Programa de Entrenamiento en el Puesto de Trabajo (OJT) lleva el conocimiento al terreno de la ejecución mediante programas por especialidad que permiten demostrar y consolidar competencias.

Programas para la Capacitación de Autoridades Aeronáuticas articula el adiestramiento básico, recurrente, especializado y transversal dirigido a inspectores e investigadores aeronáuticos, instructores y personal de la Agencia Federal de Aviación Civil.

Diseño Pedagógico de Programas Aeronáuticos transforma las necesidades de capacitación en planes, programas, materiales didácticos y procesos de aprendizaje; además, forma y actualiza a los instructores responsables de transmitir el conocimiento con precisión y dominio.

Formación Técnica Aeronáutica Especializada dirige la actualización, especialización y perfeccionamiento de las competencias requeridas en disciplinas de la aviación civil, manteniendo una preparación acorde con las exigencias operativas, normativas y tecnológicas del sector. Mediante la colaboración interinstitucional, capacita a elementos de la Fuerza Aérea Mexicana, personal de la Secretaría de Marina con responsabilidades de dirección y mando en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), autoridades de las comandancias de aeropuertos nacionales y otros organismos vinculados con la seguridad aérea del país.

El CIAAC forma parte de la estructura conducida por el Gral. Emilio Avendaño García, director general de la Agencia Federal de Aviación Civil. Al frente de la AFAC, ha establecido un rumbo orientado a fortalecer una autoridad aeronáutica sólida, articulada y cercana al sector, capaz de responder a los compromisos del Estado mexicano y actuar conforme a los estándares internacionales, con la seguridad operacional como eje rector.

Bajo esta directriz, al frente del CIAAC se encuentra el Mtro. Gustavo Cabañas Romero, cuya experiencia reúne tres ámbitos determinantes de la aviación mexicana: la formación militar, la gestión institucional y la dirección estratégica.

Piloto Aviador Militar egresado de la Escuela Militar de Aviación y licenciado en Administración Militar por la Escuela Superior de Guerra, desarrolló una carrera de 30 años en la Fuerza Aérea Mexicana. Fue jefe de áreas en los Estados Mayores de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Fuerza Aérea Mexicana, así como en Regiones Aéreas; subjefe de Estado Mayor de Grupos Aéreos; piloto, instructor de vuelo, segundo comandante y oficial de operaciones en Escuadrones Aéreos, además de jefe de la Sección Académica de la Escuela Militar de Aviación.

Su trayectoria aeronáutica fue reconocida con las Alas con Estrella otorgadas por la Fuerza Aérea Mexicana.

Su perfil se consolida con una formación académica de alta especialización: maestrías en Administración y Derecho Penal; licenciaturas en Administración Militar y Derecho; Curso de Mando y Estado Mayor Aéreo, además de diplomados en Planeación Estratégica Prospectiva, Análisis Político, Juicio de Amparo y Perspectiva de Género.

Es autor de Administración Pública y Militar, libro base de la asignatura del mismo nombre en la Escuela Superior de Guerra y obra por la que recibió una mención honorífica entregada por el entonces presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa. A su producción escrita se suma Desarrollo de un Exitoso Proyecto de Vida Militar.

Con la estructura de calidad bajo su mando, la Escuela Superior de Guerra obtuvo la certificación Modelo de Calidad Intragob 2006. En este logro ocupó posiciones decisivas como líder del Sistema de Gestión y Mejora de Procesos, coordinador de la Red de Calidad y jefe de la Oficina de Calidad.

En la aviación comercial ocupó responsabilidades de alta dirección en la aerolínea del Estado mexicano (Mexicana), como director de Planeación Estratégica y subdirector general de Desarrollo Institucional.

La convergencia de su experiencia militar y comercial, preparación jurídica y administrativa, labor docente y producción escrita explica la amplitud con la que conduce al CIAAC. Bajo su dirección, el Centro ha fortalecido su estructura y recuperado dinamismo, cohesión interna y capacidad de proyección.

Una expresión de este impulso es la capacitación impartida por el CIAAC a personal de la Fuerza Aérea Mexicana rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Esta participación reafirma la capacidad del Centro para responder ante acontecimientos internacionales y fortalece la colaboración entre la aviación civil y militar. Frente a este desafío, el CIAAC participa, prepara y aporta capacidades al servicio de México.

Como médico, inspector e instructora del CIAAC, mi labor se sitúa donde el conocimiento aeronáutico, la respuesta humana y la toma de decisiones convergen. Formar al personal que sostiene la aviación exige más que transmitir normas y procedimientos: implica desarrollar criterio, agudizar la observación y reconocer los límites físicos y mentales que pueden modificar una decisión. Cuando el margen de error desaparece, la preparación humana se convierte en una condición esencial para volar con seguridad.

El rumbo trazado por el Gral. Emilio Avendaño García parte de una premisa esencial: ninguna autoridad puede fortalecerse más allá del nivel de quienes la representan. Por ello, quienes integramos el CIAAC, como parte de la Agencia Federal de Aviación Civil, asumimos una exigencia que no admite concesiones: sostener el más alto nivel de preparación, criterio y ejecución para responder a las necesidades de la industria, proteger la seguridad aérea nacional y fortalecer la coordinación interinstitucional al servicio de México.

A 135 años de la SICT, el CIAAC representa una de las capacidades más trascendentes construidas por el Estado mexicano:

Transformar la cooperación en conocimiento, el conocimiento en competencia y la competencia en autoridad.