Armas – Revista Militar

EL CORONEL P.A. PABLO L. SIDAR Y SUS VUELOS DE BUENA VOLUNTAD

Pablo Sidar fue uno de los grandes pioneros de la época dorada de la aviación en México. Nació el 5 de agosto de 1897, en Zaragoza España. Su carrera militar comenzó en 1914, cuando se enlistó como soldado raso a la causa constitucionalista. En junio de 1915 obtuvo el grado de Teniente de Caballería por haberse distinguido en diversos combates contra las fuerzas de Victoriano Huerta en los estados de Coahuila, Aguascalientes y Querétaro.

El 27 de noviembre de 1920 recibió licencia ílimitada y quedó a disposición de la Dirección de Aeronáutica Militar con el propósito de realizar el Curso de Piloto Aviador en la Escuela Militar de Aviación. Se graduó el 11 de febrero de 1922 como teniente de aeronáutica piloto aviador. Posteriormente se incorporó al Escuadrón de Observación y Bombardeo Ligero, donde destacó por su valor y arrojo en combate, participando en contra de rebeliones militares en donde efectuó vuelos de reconocimiento y bombardeando buques rebeldes.

En 1924, junto con el Piloto Roberto Fierro Villalobos realizó vuelos acrobáticos en varias ciudades con biplanos Lincoln Standard, patrocinados por el “Universal” y el “Aguila” recibiendo reconocimiento público. En 1925, por su arrojo en la ejecución de acrobacias aéreas se ganó el apodo de “El Loco”, utilizando la letra “L” de ese alias en su firma siendo conocido como Pablo L. Sidar.

Los vuelos de larga distancia de Sidar correspondieron al objetivo del Ejecutivo de la Nación de estrechar las relaciones internacionales. El 29 de agosto de 1929, Pablo Sidar emprendió la aventura de viajar desde la Ciudad de México por Centro, Sudamérica y el Caribe, abordo del biplano Douglas O-2m, bautizado como “Ejército Mexicano” acompañado por el mecánico Arnulfo Cortés, quienes despegaron desde los Llanos de Balbuena habiendo acumulado un tiempo de vuelo de 275 horas recorriendo casi 22 mil 500 km visitando Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay Bolivia y Bélice. En cada país fueron recibidos con grandes honores por ministros de guerra y jefes de Estado, convirtiéndose en una hazaña memorable para la aviación de la época.

 

A lo largo de su carrera militar, el Coronel Sidar recibió numerosas condecoraciones:

  • Del Gobierno mexicano: Mérito Militar de 1/a. Clase, Mérito Aeronáutico y Conmemorativa de la Cámara de Diputados.
  • Extranjeras: Cóndor de los Andes de Bolivia, Gran Cruz de Boyaca de Colombia, Gran Cruz de Carlos Miguel de Céspedes de Cuba, Gran Cruz de Aviación de Chile, Mérito Militar de Ecuador, Mérito Militar de El Salvador, Mérito Militar de Guatemala y Cruz Distinguida de Aviación de Perú.

Los honores que recibió tras concluir su ruta de vuelo fueron de una magnitud no antes vista en México. Sin embargo su espíritu aventurero no se detuvo. Aún habiendo sido nombrado comandante del primer regimiento aéreo, este aviador pensaba en una mayor y difícil conquista: volar sin escalas desde México hasta Argentina.

Para esta hazaña, el Departamento de Aeronáutica le asignó un monoplano de ala alta, EMSCO B3, con motor Wasp C, que él mismo recogió en la fábrica en California, EU. y el cual fue bautizado como “Morelos”. El 11 de mayo de 1930 en compañía del Teniente Carlos Rovirosa Pérez, como copiloto, emprendió el viaje desde Santiago Niltepec, Oaxaca esperando realizar 40 horas de vuelo sin escalas. Sin embargo, a la altura de Puerto Limón, Costa Rica, se presentó una severa tormenta donde el avión quedó destruido y sus tripulantes perdieron la vida.

El mismo avión “Morelos” se convirtió en la improvisada carroza fúnebre de sus cenizas que fueron traídas a México, enlutada la aeronave con mantos negros y coronas y flores para recorrer la Ciudad de México al frente de una impresionante manifestación de duelo popular, que culminó con el sepelio del héroe, sus restos fueron trasladados a la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil de Dolores de esta capital, como homenaje póstumo Pablo Sidar fue ascendido al grado de General.

Poemas, corridos y canciones se cantaron por años en honor de tan valiente aviador, varias calles y avenidas de las ciudades de nuestro país recuerdan a este héroe de la aviación; ejemplo del valor y lealtad con el cual se debe de servir al país, llevando siempre el buen nombre de nuestra nación con honor, aún más allá de nuestras fronteras.

 

La trayectoria del Coronel Pablo L. Sidar refleja cómo la aviación mexicana, no solo fue un campo de innovación técnica, sino también un instrumento de diplomacia y orgullo nacional. Sus vuelos de buena voluntad consolidaron la presencia de México en el ámbito internacional, demostrando que el valor y la lealtad podían trascender fronteras. Aunque su vida terminó en una misión arriesgada, el homenaje póstumo y la memoria colectiva que lo rodean lo convierten en un símbolo perdurable de heroísmo al dejar huella en nuestro país.

 

BIBLIOGRAFÍA:

-DEFENSA. (2015). La aviación militar. Un siglo de historia (1915-2015). En M. D. Diputados. México: H. Camara de Diputados.

-DEFENSA. (2025). 110 años de la Creación de la Escuela Militar de Aviación. México: Defensa.

-México, G. d. (17 de Julio de 2023). Coronel Piloto Aviador Pablo L. Sidar. Obtenido de https://www.gob.mx/defensa/documentos/cor-p-a-pablo-l-sidar

-SEDENA. (2024). Manual de Mando y Liderazgo. México: SEDENA.