Desde su independencia, la política exterior de México ha estado fuertemente influida por la presencia de Estados Unidos. No obstante, el país ha desarrollado vínculos relevantes con otras naciones, entre ellas Canadá, tanto en el ámbito económico como en el militar. Estos lazos se remontan a episodios poco conocidos, como la participación de voluntarios canadienses en la Revolución y a la presencia de pilotos mexicanos en los conflictos europeos del siglo XX. Con el tiempo, la relación evolucionó hacia una cooperación gradual pero constante, que hoy abarca operaciones y ejercicios conjuntos, programas de adiestramiento y una creciente colaboración en materia de seguridad.
Se podría decir que la relación México-Canadá comenzó durante el porfiriato, cuando en 1905 Canadá estableció una misión comercial permanente en México para reducir el dominio del capital estadounidense y diversificar la inversión extranjera en el país. Curiosamente, un año después, los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón emigraron a Canadá, y en Toronto Ricardo Flores Magón redactó el Programa del Partido Liberal Mexicano, donde agentes del gobierno emplearon detectives privados como los de
Furlong Secret Service Co para rastrearlo, además de ofrecer una recompensa sustancial para su captura.
Adicionalmente, agentes revolucionarios mexicanos buscaban activamente veteranos canadienses de las guerras africanas en ciudades como Vancouver, Montreal y Winnipeg, de los cuales se tiene conocimiento de por lo menos tres que pelearon en la Revolución: Capitán de Artillería Alfred W. Lewis, Capitán Treston ―encargado de una unidad de ametralladoras― y Mayor Gustave Heinrich Schoof ―perteneciente al 10º Regimiento de Rurales―, quien supuestamente fue exmiembro de la Real Policía Montada Canadiense (RNWMP) y Sargento Mayor del 23º Regimiento de Rangers de Alberta.
Un cuarto personaje misterioso que participó en la revuelta magonista de 1911 fue Stanley Williams, quien se cree que, fue un indígena canadiense exmiembro de la policía RNWMP, aunque algunas fuentes lo señalan como un desertor de EE.UU.
De manera oficial el encuentro más famoso ocurrió en 1914, cuando dos cadetes de la Royal Canadian Navy ―Marina Real Canadiense―, Critchley y Taylor, desembarcaron del buque inglés HMS Berwick en Coatzacoalcos. Al alejarse demasiado del puerto, fueron detenidos por soldados mexicanos, quienes los confundieron con desertores y espías. Eventualmente fueron devueltos a su comandante. El incidente se resolvió de manera diplomática cuando el General Rincón explicó la confusión y ofreció una disculpa.
En 1944, cuando México entró en la Segunda Guerra Mundial, se establecieron relaciones diplomáticas oficiales entre ambos países. Sin embargo, no fue hasta el año 2000 cuando la relación militar y policial adquirió una forma más estructurada, que incluyó iniciativas de contacto con un pequeño número de oficiales mexicanos que participaban en ejercicios en Kingston y Nueva Escocia, así como la asistencia de un oficial mexicano al curso anual de la Escuela Superior de Estado Mayor en Toronto. De igual manera, un miembro de las Fuerzas Canadienses participó en un crucero del Buque Escuela Cuauhtémoc (BE-01) de la Armada de México, gracias a la firma del Military Training and Cooperation Program (MTCP), en 2004.
Eventualmente, la relación se aceleró tras las primeras reuniones bilaterales de Estado Mayor en Ottawa, 2011, donde se empezó a discutir como Mexico y Canada podrían colaborar en el ámbito castrense. Eventualmente se firmó el Acuerdo de Cooperación en Materia de Defensa entre Canadá y México en 2018. Incluso, el año de la firma del acuerdo de Defensa, fue el primer año que Canadá envió un equipo a la Competencia Internacional Chimaltlalli, organizada por la Secretaría de la Defensa Nacional de México.
Mientras que el MTCP era un programa enfocado en cursos especializados, este fue un puente para el Acuerdo de Cooperación en Materia de Defensa, que incluía una cooperación más estrecha que, además de establecer un marco bilateral formal de seguridad, ayudó a México en conjunto al MTCP a desarrollar su propio Centro de Entrenamiento Conjunto de Operaciones de Paz (CECOPAM).
En ejercicios y operaciones multinacionales la Armada ha sido la más activa. Buques canadienses han usado puertos en la costa oeste de México, principalmente desde la implementación de la operación contra narcóticos Op CARIBBE. Adicionalmente México y Canadá han participado en ejercicios y operaciones conjuntas como, Ex Trident Fury 2025, Maple Flag 45, Tradewinds, UNITAS, PANAMAX, RIMPAC, GOMEX QUICKDRAW, NAMSI, Op Sea Serpent y Op Green Flash.
El Ejército Mexicano y el Ejército Canadiense han participado en ejercicios como Ex Fuerzas Amigas 2025 y en operaciones de la Organización de las Naciones Unidas.
Alrededor del año 2009, se firmó el primer acuerdo bilateral en materia de Seguridad Pública, el Anti-Crime Capacity Building Program (ACCBP) , el cual envía activamente oficiales de la Policía Montada Canadiense (RCMP) a impartir cursos en México, y recibe oficiales mexicanos en el Canadian Police College para desarrollar capacidades institucionales.
Finalmente, se firmó el año pasado el Plan de Acción Canadá-México 20252028, el cual se enfoca en diversos sectores, incluyendo Seguridad Pública y Ciberseguridad. El plan buscará promover acciones coordinadas y establecer un diálogo bilateral de seguridad con el fin de profundizar la colaboración estratégica y coordinación operativa mediante una mayor cooperación e intercambio de información entre las agencias de control fronterizo, además de impulsar iniciativas para monitorear y compartir investigaciones sobre las tendencias de las drogas sintéticas y fortalecer el intercambio de inteligencia financiera.
De igual forma, en territorio canadiense, México ha enviado bomberos y brigadistas para apoyar en incendios forestales, y actualmente docenas de mexicanos se han unido a las fuerzas armadas canadienses, la mayoría naturalizados con doble nacionalidad. En 2022, incluso fueron honrados 120 latinoamericanos, incluyendo mexicanos, que se ofrecieron como voluntarios en las fuerzas armadas canadienses durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, siendo los más famosos dos jaliscienses, el Soldado Rafael Rodríguez Lie ―quien sobrevivió a la Primera Guerra Mundial― y el Piloto de Combate Luis Pérez Gómez ―fallecido en Francia en 1944―.
Aunque la relación militar y de seguridad entre México y Canadá ha evolucionado lentamente a lo largo de más de un siglo, desde 2018 se observa un incremento notable en cooperación militar y policial. Esto refleja un patrón histórico similar al de los inicios de la relación en 1905, cuando México buscó diversificar sus vínculos comerciales para depender menos de Estados Unidos. Hoy, México y Canadá parecen retomar esa misma estrategia, fortalecerse mutuamente y consolidar capacidades conjuntas para reducir la dependencia exclusiva de la relación con Estados Unidos, estableciendo así un marco de cooperación regional más equilibrado y autónomo.
BIBLIOGRAFÍA:
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