El constitucionalismo mundial se caracteriza, entre otros postulados, por el establecimiento de límites a las actuaciones de los órganos del Estado. Al llevar a cabo la lectura de cualquier texto donde este sistema queda establecido, es posible encontrar un conjunto de preceptos mediante los cuales se prevén y garantizan los derechos humanos, división de poderes, facultades específicas de cada órgano de gobierno o regulaciones de conducta de los particulares, entre otras cuestiones.